La tranquilidad de Messi, el alta de Aimar



Dos semanas.

El apuro por acortar los tiempos de su recuperación le jugaron una muy mala pasada a Lionel Messi. Cuando todo indicaba que su muslo derecho estaba en condiciones para retornar a la alta competencia, la ansiedad del crack lo resintió. Entonces decidió venir al país a buscar su forma física definitiva. Ayer, en Rosario, donde estará algo más de una semana y trabajará acompañado por un preparador del Barcelona, dio una conferencia de prensa donde anticipó el tiempo que le resta para volver a jugar.

"Creo que recién voy a poder volver a jugar en dos semanas. Pero no me quiero imponer fechas porque si se alarga puede ser peor. Me gustaría estar en los partidos de Barcelona, en la final de la Champions y en el Mundial, si me toca estar".

"Estamos muy cerca de ganar la Liga y podemos ir a la final de la Champions. Espero que no ocurra nada raro", opinó. Sobre la Selección adelantó que "se está armando un lindísimo grupo con buenísimos jugadores. Ninguno siente presión por lo que pasó en Corea Japón", y luego se despidió. Se fue a su casa a ver el partido de Newell's, el club donde surgió, contra The Strongest, por la Copa Libertadores.

Por otra parte el talentoso volante Pablo Aimar recibió ayer el alta médica y abandonó el hospital tras permanecer una semana ingresado debido a una meningitis linfocitaria de origen vírico.

La evolución de Aimar fue muy favorable en los últimos días y motivó la salida del hospital incluso antes de las previsiones iniciales.

El abandono del centro se produjo un día después de que Aimar recibiera la visita del doctor Donato Villani, médico de la selección argentina. Un proceso febril y fuertes dolores de cabeza provocaron que fuera internado el 12 de abril en el hospital valenciano.

El "Payaso" comenzará ahora un plan especial para recuperar la forma y es improbable que el domingo se ponga la camiseta del Valencia para visitar la cancha del Athletic de Bilbao.


Comentarios


La tranquilidad de Messi, el alta de Aimar