La UCR elige presidente, en un marco muy enfermo 05-12-03
El respaldo de Verani a Iglesias generó una réplica contra Falcó. Isidori considera que Río Negro ganó con su cargo en el bloque.
BUENOS AIRES (ABA). – La negativa del bloque radical de designar a Luis Falcó como vicepresidente segundo del Senado, sería un castigo por el apoyo del gobernador Verani a la candidatura del mendocino Roberto Iglesias, en la elección que se realizará hoy por la conducción de la UCR.
El mismo Falcó deslizó tal presunción, convalidada por lo hechos, dado que quien ocupará la vicepresidencia que en la Cámara alta le corresponde al radicalismo, será la chaqueña Miriam Curletti, quien responde a Angel Rozas, rival de Iglesias en la disputa por la titularidad del Comité Nacional.
Otro dato observado por fuentes veranistas es que la conducción del bloque en el Senado quedó en manos de Mario Losada (también del lado de Rozas), secundado por Isidori quien -según esos voceros- también acompañaría al ex gobernador del Chaco.
Esta última versión no fue admitida por Isidori, quien se mostró al margen de la disputa por quien dirigirá los destinos del partido centenario.
En las últimas horas, detonó en el Senado la renuncia de Falcó tras no recibir el respaldo para ocupar el cargo que pretendía como segundo en el orden de sucesión en la la Cámara alta.
El legislador le enrostró duramente a su par Isidori no haber apoyado su postulación para que la provincia rionegrina haga valer su peso en el Senado.
Por su parte, Isidori defendió su posición afirmando que en ningún momento Falcó le había transmitido su intención de ser parte de la conducción de la Cámara, lo que desconocía. «Recién el viernes pasado -comentó Isidori- me llamó Verani pidiéndome el apoyo a Falcó para que tenga el lugar que merece una provincia donde el partido había sido ganador».
Según Isidori, al recibir la comunicación le respondió a Verani que era una lástima que no la hubiera llamado antes, dado que el martes de la semana pasada varios legisladoras y legisladores habían manifestado que veían con agrado el hecho de que una mujer ocupara la vicepresidencia de la Cámara.
La rionegrina reconoció que el mandatario provincial insistió con que había que respaldar a Falcó, ante lo cual ella expuso las razones por las que consideraba que era importante que el sexo que cuenta con más de el 40 % de integrantes manifieste su presencia. «Además, Curletti también responde a un territorio donde la UCR obtuvo una victoria», indicó Isidori.
Tal argumento no conformó a un visiblemente dolorido Falcó, quien manifestó que el deber de un senador es velar por los intereses de su jurisdicción. «Nunca es tarde para defender los intereses provinciales que habían sido claramente expuestos por el gobernador» subrayó Falcó en alusión a la argumentación de Isidori de que fue avisada hace menos de una semana.
Isidori considera que los intereses de su territorio están representados con su consagración como vicepresidenta del bloque, lo que calificó como una «reivindicación» tras ser marginada durante un año tras su defensa del pedido de Verani cuando se levantó de la banca para favorecer al gobierno de Duhalde con la ley de subversión económica.
Ambos admitieron a «Río Negro» que Verani había llamado a Losada para que Falcó quede a cargo de la vicepresidencia de la Cámara alta, pero según Isidori el último no obtuvo el consenso interno para alzarse con dicho cargo; mientras para aquel todo obedeció a una «componenda» de una Comisión que en ocho horas no resolvió nada, y agregó que Isidori no hizo pesar una postura favorabl hacia su persona. «Es que Falcó, muy alterado, levantó su candidatura», se atajó Isidori.
En cuanto a la relación con Verani, Falcó considera que con la carta de anteayer que le envió el gobernador recibió un «apoyo contundente», mientras Isidori evalúa que dicho mandatario no le hizo a ella una crítica personal, sino que expresó su molestia con la resolución del bloque.
En cuanto al cambio de su voto en el juicio político a Moliné, el rionegrino la fundamentó en que en principio parecía que los cargos de acusación no tenían demasiada entidad, pero al dar un paso al costado del bloque se sintió «liberado» para no quedarse en una postura testimonial. ¿Luchamos contra el menemismo una década y había que proteger a Moliné?, se preguntó el legislador antes de también interrogar: ¿por qué no le preguntan a (Leopoldo) Moreau o Losada que querían votar?
Otra polémica por el voto en favor de Moliné
A horas de renovar sus autoridades, el radicalismo se enfrascó en otra polémica interna a raíz del voto de su bloque de senadores en contra de la destitución del ex juez de la Corte, Moliné O'Connor.
«Preocupada» por la actitud de la bancada en la cámara alta que tuvo una postura totalmente contraria a la de Diputados, la UCR bonaerense instó al Comité Nacional «a articular un mecanismo que impida la caída en tan serias contradicciones a los legisladores» y «que fije la posición del partido» cuando se trate de cuestiones estratégicas e institucionales». El Comité Provincia marcó distancia con sus colegas del Senado y «avaló» la actuación del bloque en la cámara baja durante el trámite de acusación. Por su parte, el diputado radical Juan Minguez, que integra la comisión de juicio político que promovió el proceso a Moliné, admitió su «sorpresa» por la actitud de sus colegas del Senado.
«Nosotros -dijo en nombre de los diputados radicales- desde la Cámara de Diputados apoyamos las acusaciones como fiscales» pero aclaró que «los jueces son los senadores». En tanto, su compañero de bancada, Carlos Iparraguirre, estimó que «debe llenarnos de orgullo» la destitución del ex miembro de la Corte, «más allá -recalcó- de lo paradójico de que el bloque de senadores de nuestro mismo partido haya sido desde un comienzo el principal sostén de la defensa». «Seguramente deberán hacerse responsables de su actitud, alejada de lo que ha sido la actuación histórica del radicalismo». (DyN)
«Aquí, cada uno hace lo que se le da la gana»
Juan Manuel Casella, quien abandonó la vicepresidencia de la UCR el año pasado a raíz del «escandaloso fraude interno», denunció que Raúl Alfonsín sigue teniendo «una influencia totalmente anárquica en nuestro descuajeringado partido que hoy vive los efectos de la derrota presidencial de Leopoldo Moreau».
El dirigente bonaerense, empeñado en crear un espacio político renovador, dijo que «las señales de dispersión, donde cada uno hace lo que se le da la gana por la falta de una conducción nacional clara, se vieron con nitidez por estos días en el Senado».
En declaraciones a «Río Negro», argumentó que los senadores radicales «creen que son los dueños de las bancas», de allí «la actitud independentista de (Rodolfo) Terragno y de (Luis) Falcó».
Le reprochó al chaqueño Angel Rozas haber sido «un presidente deslucido, prácticamente inexistente», no obstante lo cual admitió que si en la elección de hoy, en el comité nacional, consigue la reelección como titular de la UCR con los dos tercios de los votos, «habrá demostrado la virtud de anudar compromisos y tendrá una nueva oportunidad para pagar lo que debe ya sin la carga de ser gobernador».
Casella admitió que entre sus correligionarios «hay mucho oportunismo», pero también destacó que «los gobernadores radicales no tienen otro remedio que acomodarse al poder central, en este caso a (Néstor) Kirchner».
Agregó que la chance del chaqueño «en una interna que levanta tan poca pasión» se debe a que Roberto Iglesias «no tiene proyección nacional» y a que el tercero en discordia, Ricardo Colombi, será mandatario de Corrientes «en un engendro de alianza con el peronismo».
Reconoció Casella la «influencia anárquica» que sigue teniendo Alfonsín, quien a su parecer «aún inconsciente, se interesa por el gobierno independientemente de quien lo ocupe».
«Pactó con (Carlos) Menem – enumeró -, apoyó a (Eduardo) Duhalde y ahora a Kirchner, cuya esposa Cristina, fue a estudiar el modelo bonapartista, de monopolio del poder a Francia, donde afirmó que ella y su marido no son progresistas sino peronistas».
«Armarse un esquema mental seudo social demócrata alrededor de Kirchner puede ser muy frustrante», alertó Casella, quien acotó que uno de los más graves problemas actuales es la falta de oposición al Justicialismo.
Tras desear que «todo salga bien» en la reunión del comité nacional de la UCR, confesó que no tiene expectativas de un cambio fuerte. «La conducción que surja pueda mejorar o empeorar la perspectiva partidaria, nada más que eso», indicó.
Por último, criticó por igual a Elisa Carrió y Ricardo López Murphy. «Lilita, por su personalidad de pelearse con todo el mundo, es incapaz de edificar una fuerza y López Murphy asume la construcción política sin saber como se construye».
Arnaldo Paganetti
El respaldo de Verani a Iglesias generó una réplica contra Falcó. Isidori considera que Río Negro ganó con su cargo en el bloque.
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