"La UCR necesita otra gente"

A veces los argentinos tenemos que ser testigos de muchas cosas que nos suceden y que nos afectan muy profundamente y en forma desagradable y que son tomadas casualmente por delegar poderes a quienes creemos que van a velar por nuestros intereses pero lo hacen solamente en base a los suyos y para mantenerse en el poder cuanto tiempo sea posible.

Desde no hace mucho venimos escuchando hablar de "acuerdos programáticos", que no son nada más que acuerdos espurios llenos de vicio y de malas intenciones que sólo permiten que determinados personajes sigan gozando de los privilegios que se han creado. Uno de los casos es el de los nuevos radicales K, que tratan de confundir y hacerle creer a la gente que lo mejor que le puede pasar es aliarse para conseguir beneficios y bienestar general. Pero ese supuesto anhelo está muy lejos de concretarse, porque la sociedad en general -y sobre todo la persona de trabajo- está cayendo en forma cada vez más acelerada en la pobreza.

Yo me pregunto de qué acuerdo posible podemos hablar entre un radical de verdad y el matrimonio Kirchner. Me parece que un radical representa según su concepción todo lo contrario a lo que está haciendo el matrimonio presidencial. Sin escrúpulos sacan a relucir el autoritarismo, la demagogia y el desprecio por las personas que creyeron en ellos, utilizan el poder conferido para hacer negocios millonarios que acrecientan su patrimonio y usan la canillita que vierte dinero para que diputados voten como recientemente sucedió con los superpoderes, algo de lo que fue partícipe nuestro legislador K y que costó la nada despreciable suma de 20.000 pesos -que me gustaría saber quién pagó... seguro que de su dieta no salió-.

De una vez por todas van a tener que sincerarse y decidir qué son, aunque yo preferiría que siguieran siendo o estando donde están, porque muy mal le hacen al partido que dicen representar. Aunque de un tiempo a esta parte ya se están tirando del barco de a uno, cosa que la gente no se dé cuenta y así armar nuevas estrategias para seguir en camino. El radicalismo necesita otra gente, que sienta que a veces se gana o se pierde pero la forma de vida no se negocia.

Carlos A. Lavayén, DNI 12.680.752 - Roca


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