La verdad aunque duela

Análisis



En su extenso informe los peritos detallaron claramente las circunstancias que originaron la tragedia en el cerro Ventana y ocasionaron la muerte de 9 estudiantes. El escrito denota un estricto rigor profesional, independiente de la amistad que alguno de los firmantes pueda tener con los docentes y guías del CRUB.

El peritaje confirmó lo que sostuvo "Río Negro" en sus ediciones del 3 y 4 de setiembre, donde se informó que el accidente "ocurrió en una montaña considerada fácil en el ambiente del andinismo"; que "el riesgo podría haber sido reducido si el grupo avanzaba en forma separada" y que "el accidente se originó en una subvaloración de los peligros en la montaña, lo cual ocurre en el 90 por ciento de las desgracias".

Además de los aspectos técnicos y de las recomendaciones para no volver a tropezar con la misma piedra, los peritos realizan algunas consideraciones hacia las actividades en la montaña en general.

En su informe, los expertos detallan que la Asociación Argentina de Guías de Montaña, creada en 1984, tuvo que tomar el rol de formar nuevos guías, ante la ausencia de otra institución que lo realice. Sostienen que "nunca exigió la actualización en la capacitación de los guías ni la de contenido en función de las incumbencias de los títulos de sus asociados". Entienden que "esta puede ser, en parte, una de las causas por las que Lamuniere no posee los conocimientos y formación adecuados".

Lo que se "olvidaron" los peritos es que la AAGM no es en sí misma una institución que deba exigir a sus asociados la actualización profesional, ya que no tiene ningún tipo de poder para hacerlo. De hecho, expende títulos sin ningún aval oficial, y los mismos son aceptados por dichos organismos, que muchas veces habilitan a guías "per se", con menos garantías que los cursos de la AAGM.

La Administración de Parques Nacionales, en cuya jurisdicción trabajan la mayoría de los guías de montaña en la Patagonia, reglamentó hace décadas esta profesión y es la cual habilita a dichos profesionales para trabajar en sus áreas protegidas, exigiendo exámenes para otorgar el derecho a trabajar. Sería bueno que este organismo del Estado, el cual está habilitado para exigir actualizaciones profesionales, logre cumplir uno de sus postergados fines, que es crear las reglamentaciones que las actividades deportivas en la naturaleza demandan.

Toncek Arko

rionegro@infovia.com.ar


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