Lanzan plan para nivelar las veredas en Neuquén capital

El Concejo Deliberante definirá el jueves una ordenanza que obligará a todos los vecinos a nivelar y quitar obstáculos de las aceras. Habrá intimaciones y 90 días de plazo para ejecutar los trabajos. La norma contemplará sanciones.



NEUQUEN (AN).- El Concejo Deliberante declarará de utilidad pública la construcción y el rediseño de las veredas que no son amigables con la gente, es decir de aquellas que suben y bajan, tienen escalones, canteros, postes y hasta carteles publicitarios. Esta herramienta obligará a los frentistas a poner las aceras a nivel y libres de obstáculos.

El plan arrancará en el microcentro, por etapas, en la zona comprendida por las calles Doctor Ramón y Leloir al norte, Teodoro Planas y Félix San Martín al sur, Onésimo Leguizamón y Jujuy al oeste, Bahía Blanca y Entre Ríos al este.

La problemática de las aceras es grave porque la mayoría no cumple reglas elementales que garanticen la circulación fluida de las personas. Es una situación que sufren los ancianos, las personas con problemas de motricidad, las embarazadas, quienes empujan un carrito de bebé y hasta los chiquitos que andan en triciclo o en bicicleta.

La propuesta se transformará en ordenanza el jueves próximo con dictamen favorable de todos los bloques políticos.

El carácter “utilidad pública” permitirá al gobierno de la ciudad a intimar y a sancionar al frentista que no “socialice” la acera que pasa por el frente de su casa. También lo habilita a encarar la ejecución de la vereda a costo del vecino, que de acuerdo a la ley es quien tiene la obligación de mantenerla en condiciones de transitabilidad.

“Es una buena iniciativa porque se adapta a la planificación de la ciudad, si bien habría que empezar a pensar una reglamentación clara”, apreció el subsecretario de Gestión Urbana Aldo Babaglio.

Para el funcionario se debe aclarar qué áreas son las encargadas de llevar adelante esta tarea; cuál es la disponibilidad presupuestaria porque “va a implicar un gasto extra”, el tema contrataciones y la mecánica de recupero de las inversiones.

La adecuación del espacio público está vinculado con el desarrollo económico, el turismo y el esfuerzo de la municipalidad que ha colocado luminarias en el centro para embellecerlo y volverlo más seguro, expresó la concejal emepenista María Angélica Carnaghi, miembro de la comisión de Obras Públicas.

La comuna encaró en marzo una campaña de difusión con folletería especial que responde las principales preguntas que puede hacerse el frentista que tiene que construir o readecuar la vereda.

Para ponerla en condiciones, el contribuyente cuenta con 90 días de plazo.

Babaglio comentó que “pronto vamos a realizar las inspecciones y las constataciones, para luego, que es el segundo paso, proseguir con las intimaciones en los casos de incumplimiento”.

Si el frentista no acata la directiva municipal, el Ejecutivo encarará la obra y se la cobrará. En el supuesto de que tenga dificultades económicas comprobadas, podrá ofrecerle un plan de pago o a lo sumo suspender el cobro de la obra por dos años, previo estudio socioeconómico.

Aquellos vecinos que construyeron en forma reglamentaria las veredas están exentos de modificarlas para adaptarlas a la nueva reglamentación.

Pero no así si no aseguran la transitabilidad, presentan desniveles, rampas, escalones o están rotas.

 

El fin de las pendientes

En la construcción de veredas debe utilizarse material antideslizante, ni pulido ni esmaltado, como son las losetas de cemento y las baldosas calcáreas. Además deben contener bandas texturadas -de 40 centímetros de ancho- de orientación para discapacitados visuales, identificadas con color amarillo reglamentario.

El rediseño de las aceras posibilita uniformar las veredas, especialmente en las áreas urbanas nuevas y en los sectores comerciales. Las pendientes no pueden superar el 2% si es transversal y el 4% si es longitudinal.

Los anchos mínimos de libre circulación para el área centro es de dos metros. En los sectores residencial, industrial y mixta, debe alcanzar el metro sesenta.

Las alturas libres de circulación -marquesinas, cartelería, toldos- tienen que garantizar los 2,20 metros.

Los maceteros fijos están prohibidos. Sólo están permitidos los móviles en la línea de árboles, a 50 centímetros del cordón. El ancho máximo del receptáculo es de 50 centímetros y su altura máxima de 40 centímetros, desde el nivel de la acera. El responsable no podrá realizar trabajos por su cuenta si el municipio comenzó la construcción o adjudicó la obra. Y deberá abonar los gastos más la multa. (AN)


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