Las dos caras de un mismo equipo
Roca pasó de golear a ser goleado, pero todavía depende de sí mismo.
argentino B
TRELEW (Walter Rodríguez, enviado especial).- ¿Cuál es la verdadera versión de este Deportivo Roca? ¿Cuál es su modelo original? ¿Cómo se explica la metamorfosis de un equipo que pasa de ser casi invencible en el Maiolino y ser sumamente vulnerable lejos de casa? Fuera de su templo, el Naranja se transforma es un paria sin memoria futbolística. El lado oscuro de su juego mal que le pese se hace presente en rodeo ajeno y ese mismo equipo que hace una semana atrás le daba una lección de fútbol a la CAI en Roca, aquí supo ser incapaz de dar tres pases seguidos. El Depo fuera de casa parece jugar a no ser el Depo. Ese equipo que presiona, que es solidario, que dobla marcas y que juega bien al fútbol, por sobre todas las cosas, sufre de cierta amnesia cada vez que actúa de visitante. Pasó en la fecha inaugural de este cuadrangular ante la CAI en Comodoro Rivadavia (3-1) y también el domingo en el “Cayetano Castro” contra Racing (4-1). Siete goles en contra y dos a favor. Casi la misma producción que ha tenido de local en este cuadrangular, sólo que en el Maiolino sufrió apenas un tanto, y de penal. Ahora bien, ¿cuál de las dos caras del Depo es la verdadera? Las dos. El problema es que Roca carece de equilibrio y también de experiencia para resolver situaciones desfavorables fuera del Maiolino. Ante Racing se frustró demasiado rápido al fallar en algunos intentos de juego asociado y cedió la iniciativa. Allí quedó claro que el equipo de Diego Landeiro no se siente del todo cómodo cuando mira a ver qué hace el rival. Es algo que no está en su naturaleza de juego. Se para en la cancha como tal, pero esa pilcha no le queda bien. Le falta esa sapiencia para planchar el partido ante un rival que estaba desesperado por ganar porque sino se quedada afuera. Intentó ser otro tanto en Comodoro como aquí y no le fue para nada bien. Como en algún momento lo dijo Landeiro, un cuadrangular es algo demasiado corto como para experimentar, pero quedó claro que si el Depo desea recorrer caminos poco probados de su juego, estará más cerca de perder que de ganar. Tal como ha pasado hasta ahora. Sin dudas el entrenador deberá elaborar otra fórmula en este poco tiempo que queda para el próximo compromiso, o bien volver a las fuentes y trasladarse mentalmente al Maiolino sin importar el escenario ajeno en cuestión. “Ahora lo principal será que ante Independiente podamos sacar un buen resultado”, se esperanzó Coco Landeiro en la zona de vestuarios del “Cayetano Castro”. Habrá que ver con que planteo intentará Roca sacar puntos de “la Chacra” el jueves desde las 15, donde ambos equipos se estarán jugando buena parte de sus chances de pasar. “Seguimos dependiendo de nosotros mismos. Se complica un poco por el tema de lesiones y suspensiones al tener un plantel tan corto. Pero sabíamos que íbamos a pasar por esto en algún momento y esperemos que a quien le toque entrar, lo haga de la mejor manera”, pidió el entrenador. Roca el jueves no podrá contar con el goleador Joaquín Cabral, expulsado ante Racing, ni tampoco con el juvenil Alexis Cire, con distensión de ligamentos de la rodilla derecha. A esto se le suma la imposibilidad de contar con Leonel Pietkiewicz, quien se restablece de una luxación de codo. Landeiro espera al menos que Leandro Sartor esté recuperado para el cotejo ante el Rojo y formar el doble ‘5’ con Héctor Castro. El Depo depende de su propia suerte pero está con lo justo, y en esas condiciones enfrentará al equipo de Gustavo Coronel, quien después de su raid positivo como visitante (2 empates y una derrota) intentará acercarse a la clasificación ahora jugando de local las últimas dos fechas.
Andrés Maripe
Los muchachos, con la mirada clavada en el piso. Se viene una “final” con Independiente.
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