Las incógnitas invaden al Rojo



#

Lizaso y Villa, dos de los tantos que están en duda de cara al futuro.

Matías Subat

NEUQUÉN (AN).- Independiente, como casi todos los equipos zonales que disputan torneos federales, se quedará sin competencia y transitará por un proceso de incertidumbre habitual por estas latitudes. ¿Seguirá el mismo cuerpo técnico? ¿Cuántos jugadores continuarán la próxima temporada y cuántos se irán? ¿Se conseguirá más dinero para que crezcan las aspiraciones? ¿Cambiarán los objetivos? Una, dos, decenas de preguntas que detonaron a partir de la eliminación del lunes a manos de la CAI, y que se irán contestando con el correr del tiempo. El equipo de Gustavo Coronel (¿seguirá siéndolo?) hizo un Argentino B de mayor a menor, luego de un histórico ascenso desde el Torneo del Interior y con jugadores de la zona. La primera rueda no le fue nada bien, pero en la segunda levantó el nivel y se metió en el cuadrangular H, del que se despidió dejando una imagen decorosa. Claro, en el medio se produjeron situaciones que llevaron a minar las chances del Rojo: sobre todo, que la preparación física se ajustó tarde y el apoyo dirigencial fue mermando. El Rojo es un equipo con muchos futbolistas experimentados. Nicolás Peralta volvió del retiro, fue protagonista central del ascenso y ahora anda con ganas de una temporada más. Orlando Porra, el cerebro del equipo, se tomará un tiempo para decidir entre seguir o retirarse, mientras que José Ancaten ya lo definió: cuelga los botines. Varios son los que tienen el pase en el club: en la lista, se anotan el arquero suplente Sepúlveda, Facundo Salinas, Gabriel Lineares, Mauricio Villa, Patricio Panei, Fernando Pirotta, Porra, Roberto Daldoso y Gonzalo Lucero, entre otros. A Villa Iris responden Leo Larenas, Denis Lizaso y Juan Carpinello, Javier Solís tendrá que retornar a San Lorenzo y Nicolás Aranda a Fernández Oro. Roberto Muñoz es de los pocos con el pase en su poder. Ahora bien, la dirigencia de Cipolletti se pondrá en contacto con Salinas y Villa, dos jugadores que le interesan a Domingo Perilli. Claro, la relación con el presidente del Rojo, Gastón Sobisch, no es buena, por lo que quizá haya algunos capítulos novelísticos. Coronel y el profe Gastón Courtis no se quieren ir. Repiten que desean descansar, recargar las pilas y darle prioridad a Independiente. Eso sí, esperan mejores condiciones laborales. El ‘piso’ de pretensiones pasa por acondicionar el predio de La Chacra (una buena cancha auxiliar, utilería y vestuarios en condiciones) y sumar al cuerpo técnico un ayudante de campo y otro preparador físico. Saben que tienen “madera” para pelear cosas importantes, pero entienden que el presupuesto no subirá demasiado. Claro, hay un as de espada que tiene Sobisch, aunque no se sabe de qué forma lo jugará. Es el convenio con el hipermercado Tehuelche por la cesión de parte del terreno céntrico (ex estadio) a cambio del pago del 1 por ciento de la facturación (con una cifra de piso acordada de antemano). El presidente jura que no usará ni un centavo de esa renta en reforzar el plantel, y que pretende inyectarla en obras en La Chacra. Habrá que ver.


Comentarios


Las incógnitas invaden al Rojo