Las provincias se ven obligadas a asumir compromisos

Río Negro fue elegida estratégicamente para anunciar el acuerdo con Nación



SAN CARLOS DE BARILOCHE (AB).- La semana que termina fue testigo de los preparativos y negociaciones entre los organismos nacionales y provinciales que participan del “relanzamiento” del Plan Nacional de Manejo de Fuegos, en el que Río Negro es uno de los componentes más debilitado y rezagado.

Durante las tres jornadas que duraron las reuniones de coordinación de tareas y responsabilidades con vistas a la próxima temporada estival, realizadas en Bariloche por las máximas autoridades del PNMF y los técnicos provinciales, los representantes rionegrinos fueron los únicos formalmente ausentes.

En esos mismos días se conoció la renuncia del coordinador del Servicio de Prevención y Lucha contra Incendios (SPLIF), Roberto Molina, en reclamo de recursos humanos idóneos y respaldo político para su gestión.

En la que será la primera temporada organizada por los funcionarios y técnicos de la Alianza, el “relanzamiento” del PNMF supone una redefinición de la relación entre la Nación y las provincias. La intención declamada es transparentar los vínculos, responsabilidades y el manejo de fondos.

Paralelamente, la expectativa a futuro de sus nuevos directivos -algunos de ellos surgidos de la región- es tecnificar el organismo, abstrayéndolo de los vaivenes de los niveles políticos.

Dentro de este nuevo trabajo, los estados provinciales (en su jurisdicción) y Parques Nacionales (en la suya) se convertirán en los directos responsables de la formación y sostenimiento de los cuerpos de combate de fuegos y la administración de recursos.

A diferencia de los inicios del PNMF, cuando estaba con Parques Nacionales en una misma Secretaría pero distanciado en el trabajo de campo, hoy -perteneciendo a distintas dependencias nacionales- ambos organismos se han acercado en su filosofía de trabajo y comparten un mismo criterio en el manejo y la lucha contra el fuego.

El dato no es menor si se tiene en cuenta que los parques y áreas protegidas de la APN en la Patagonia suman casi la misma superficie (2,1 millones de hectáreas) que las franjas de bosque cordillerano custodiadas por las provincias (2,6 millones de hectáreas).

La débil posición rionegrina, carente de recurso humano profesional y escasa de presupuesto la sitúa en el centro de atención.

Ese es uno de los motivos por los que fue elegida como escenario del acto en que el secretario de Medio Ambiente Oscar Massei, su par Hernán Lombardi (por la APN) y el gobernador Pablo Verani formalizarán el acuerdo de “cooperación y trabajo conjunto” a más tardar el viernes 17. La elección resulta estratégica si se tiene en cuenta que Bariloche es una vidriera muy vistosa y compleja en la problemática de los incendios forestales. En tal sentido el coordinador del Plan, Daniel Bocos, señaló a este diario que el gobierno de Verani deberá definir su situación y “asumir un compromiso” con Nación antes del 17 de noviembre.

A modo de adelanto de cooperación firmó un acuerdo con el titular del Codema, José Carvalho, y el renunciante Molina por el que éste es repuesto en su cargo de coordinador del SPLIF y se comprometen fondos nacionales y provinciales para la contratación de brigadistas. El convenio nada dice de la profesionalización de sus brigadistas que en la actualidad responden a las directivas de la policía provincial.


Comentarios


Las provincias se ven obligadas a asumir compromisos