Las válvulas petroleras se vendían a mitad de precio

Las introducían en el mercado negro. Una oficina era “pantalla” en Neuquén.

Redacción

Por Redacción

NEUQUÉN

NEUQUÉN (AN).- La investigación abierta por el millonario robo de equipos petroleros cuenta no solo con diez personas bajo sospecha, sino que se supo que una de las “pantallas” que utilizaban para comercializar las válvulas mal habidas estaba ubicada en Yrigoyen 344, pleno centro de esta ciudad.

A pocos días de los allanamientos que permitieron dar con dos hombres, uno colombiano y otro peruano, la policía y la justicia tiene ya en claro cómo era la maniobra aplicada por medio de la cual se cree que se habría alcanzado un botín de más de 20 millones de pesos.

Otro de los allanamientos se hizo en un conocido lugar nocturno de Añelo, que había sido blanco de operativos otras causas semanas atrás. Una persona de este local estaría vinculado a los robos de las válvulas.

Los miembros de la organización introducían los materiales robados en el mercado negro.

Fuentes del caso dijeron que los vendían a la mitad de su valor original.

La investigación comenzó con un alerta de la empresa de seguridad que trabaja en los pozos de la empresa YPF, la principal perjudicada.

Desde la policía explicaron que a partir de la denuncia comenzaron diferentes pesquisas y finalmente se determinó el procedimiento con el que robaban los costosos equipos importados.

La maniobra comenzaba con la adulteración de los remitos de las empresas que de buena fe los transportaban. Luego se llevaban las válvulas a los parques industriales de Neuquén y Añelo, en donde se las mantenía por una semana “para que se enfríen” -en la jerga delictiva para no levantar sospechas-.

Por el peso de los instrumentos, de entre 500 y 1.000 kilogramos cada uno, para los traslados utilizaban camiones con hidrogrúas. Las llevaban lugares donde eliminaban toda marca identificatoria, las pintaban y las comercializaban en el mercado negro. En este último punto es donde aparecían las empresas “fantasmas”, simulando ser de servicios petroleros para vender los costosos equipos.

Ese despliegue delictivo hace suponer a los investigadores que estarían involucradas una decena de personas desde que roban las válvulas hasta que son vendidas. El martes uno de los allanamientos realizados se concretó en las supuestas oficinas de una empresa de servicios petroleros ubicadas en pleno centro.

La causa está en manos del fiscal de Delitos Económico, Marcelo Jara, mientras que desde la policía también trabaja el personal de la dirección de Delitos Económicos, a cargo del comisario Carlos Vallejos.


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