Las víctimas, bajo la lupa de Mónica Cabrera

Hoy la actriz presenta su unipersonal en Neuquén. Y mañana, en Cipolletti, con dos funciones.

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Mónica Cabrera presenta su tercer unipersonal, luego de

NEUQUEN (AN).- Hay víctimas de la sociedad, de su pasado, de otras personas, del destino, y hay víctimas inteligentes que en el acto de victimización, buscan lograr un objetivo. Todas estas personas, victimizadas estarán encarnadas en la piel de la actriz porteña Mónica Cabrera y en su unipersonal "El sistema de la víctima".

La obra se presentará hoy a las 22 en La Curtiembre, Juan B. Justo 648 de Neuquén y mañana a las 22 ya las 24 en la sala La Caja Mágica, Roca 381 de Cipolletti.

En esta pieza teatral, la actriz arremete con una selección de personajes femeninos que sorprenderán por la agudeza de sus monólogos y su complejo perfil psicológico. Luego de observar la conducta humana y de procesar al información recibida, Mónica elaboró este unipersonal en el que nadie podrá evitar sentirse reflejado.

Luego de "El club de las bataclanas" y "Arrabaleras, mujeres que trabajan", la actriz retoma el unipersonal para reflexionar sobre la base del humor, sobre un mal del que nadie está exento: la sensación de ser víctimas, o de querer ser o creerse víctimas. Obliga a sus personajes a confesar no poder contra las circunstancias o no poder contra la naturaleza secreta que obliga a una persona a verme inmiscuida en la queja constante. Víctimas reales, o víctimas creadas ex profeso.

Cabrera dialogó con "Río Negro", para comentar de qué se trata el universo interno de las víctimas.

¿En qué consiste "El sistema de la víctima"?

Es el cuarto espectáculo en el que trabajo sola. Esta obra cuenta lo que

sucede con la víctima desde un lugar interno en el que uno se instala como víctima, y está latente la idea de que hay alguna injusticia debida a algo fortuito, al azar, a traumas, donde cualquier situación está magnificada y hay como un derecho a algunas cosas que uno ha perdido por esta situación. Hay víctimas reales que uno no se entera que son víctimas porque tienen una actitud de guerra contra esa postura y otras personas que se pueden ubicar en ese lugar de víctima aunque no lo sean.

¿La víctima desde que lugar está planteada?

Esta visto desde una farsa, desde el humor y tiene en el final y en algunos momentos de la obra, algunos tangos que hablan de víctimas, personas abandonadas, ciegas, mujeres que fueron abandonadas por su hombre. Son tangos muy antiguos, de los años 28 y 30 y que canta una mujer que dice ser una enana, que aclara todo el tiempo que no es enana pero se hace enana para conseguir ese trabajo. Ahí se pone en evidencia las cosas que uno hace para conseguir un trabajo, las cosas que se somete para continuar teniéndolo. Hablo de cosas desagradables desde mi punto de vista, pero siempre desde el humor.

¿Cuánto de Mónica Cabrera hay en esta obra?

Yo creo que estoy hablando de mí en este espectáculo. Yo de mal humor, yo con miedo, yo contenta, yo agresiva. Magnifiqué muchas situaciones donde yo me sentí una víctima y creo que en ese victimizarse hay un negocio; en ese victimizarse espera que el otro haga algo. Esos personajes están. También hay personajes que si son víctimas, son víctimas pero con una actitud muy aguerrida. Lo que yo he observado es que las víctimas en este país, es que las mujeres víctimas no lloran, se deprimen y se mueren sino que salen a defenderse. Esas víctimas también están en esta obra.

¿Cómo funciona este sistema de las víctimas en el mundo real?

El espectáculo tiene una cara muy visible que es lo que lo hace popular. Todo lo que se relata es conocido y uno mismo puede verse reflejado sin sentirse degradado. No es un teatro de género, los hombres han sentido personajes que son propios. Esa es la cara más sencilla, pero hay otra cara más oculta, más innombrable que es lo que tiene que ver con la respuesta a por qué la obra se llama "El sistema de la víctima". Eso queda en el espectador, que tendrá que ir sumando pistas y al final, sacar sus propias conclusiones.


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