Leves condenas por un salvaje asesinato



SAN CARLOS DE BARILOCHE (AB).- Los jueces de la Cámara Primera del Crimen le impusieron cuatro años de prisión a tres de los cinco imputados en una causa que fue encuadrada como homicidio en riña, porque el fiscal no pudo establecer quién fue el autor del crimen, y absolvieron a los restantes, que recuperaron su libertad después de permanecer nueve meses detenidos.

La causa contra Mauricio Aros, Ricardo Meyer, y los hermanos Maximiliano, Elías y Daniel Paillalef, se inició luego que entre los últimos minutos del pasado 12 de marzo y las 0:50 del día siguiente, Luis Marcos Vilches Toledo, de 19 años, fuera salvajemente asesinado a golpes y puntazos.

El fiscal Guillermo Lista les imputó a los cinco haber atacado a golpes a Vilches, sin darle ninguna alternativa de defensa, "en clara convergencia intencional dirigida a causar su muerte, tanto por los medios empleados como por el lugar elegido para descargar la violencia". Agregó que "atacaron a la víctima desde atrás" y que uno de ellos le aplicó tres puntazos en la espalda, "uno de los cuales le ingresó al pulmón, en tanto que los restantes ingresaron por la zona renal y le perforaron la aorta".

En la acusación, Lista apuntó también que cuando el agredido cayó herido, los acusados aprovecharon su indefensión y continuaron aplicándole violentas y abundantes patadas en la cabeza y en el cuello, y abandonaron el lugar cuando creyeron que lo habían matado.

Luego de la audiencia de debate, donde se presentaron muchos testigos que brindaron su versión de los hechos, en su alegato, Lista entendió que uno de los acusados, Mauricio Aros, no tuvo nada que ver en la riña, y pidió a los jueces que lo absolvieran.

Al no poder determinar cuál de los otros cuatro imputados le asestó la puñalada mortal a Vilches, el fiscal pidió cuatro años de prisión para cada uno de los restantes, pero los magistrados interpretaron que tampoco Elías Paillalef había participado en la agresión, y también lo absolvieron.

El hecho juzgado se produjo cerca de la esquina de Nueve de Julio y Mascardi, en el Alto de la ciudad, cuando la víctima estaba por hacer compras acompañado por Pablo Meliqueo, su cuñado, quien sólo recibió golpes, pero igual debieron internarlo en terapia intermedia del hospital.


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