Líder chiíta detiene sus ataques a EE. UU. en Irak

La tregua permitiría aliviar la tensión religiosa en varias ciudades. Enfrentamientos entre facciones y la policía dejaron 65 muertos.

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El poderoso líder radical chiíta mantiene un fuerte control en algunas zonas de Bagdad, Kerbala y el sur del país.

BAGDAD (Télam).- El líder chiíta iraquí Moqtada Al Sader anunció ayer que sus milicias suspenderán los ataques contra tropas extranjeras y locales, tras la muerte de 65 personas en los últimos dos días en enfrentamientos entre facciones rebeldes y la policía iraquí en la ciudad sagrada de Kerbala.

El líder de las milicia Ejército de Mahdi, el clérigo chiíta Moqtada Al Sader, negó cualquier vinculación con los choques armados, pero llamó a sus seguidores a detener la violencia, incluso "contra los ocupantes", en referencia a las tropas extranjeras, y reorganizar el grupo en los próximos seis meses. Al Sader, quien decretó tres días de luto en homenaje a las víctimas de Kerbala, llamó "a todas las partes a la calma y a no agravar la situación y a no atacar las sedes de los partidos políticos, en especial los del Supremo Consejo islámico iraquí, en todas las provincias y en particular en Sader City en Bagdad".

En ese lapso, el Ejército del Mahdi "será reorganizado, en base a los principios para los cuales fue fundado", afirmó el dirigente chiíta en un comunicado difundido en Bagdad por la cadena de televisión iraquí Al Iraqiya. En el texto se precisa que de ahora en adelante "nadie será autorizado a hablar en nombre del Ejército del Mahdi, salvo el responsable de la oficina de prensa de Moqtada Al Sader".

Por su parte, el primer ministro iraquí, Nuri al Maliki, ratificó ayer con su visita el toque de queda en la ciudad sagrada chiíta de Kerbala, donde 65 personas murieron en los combates de los últimos dos días.

Maliki se trasladó ayer a Kerbala para reunirse

con las autoridades locales, que intentan restaurar el orden en la ciudad tras dos días de enfrentamientos armados, informaron las autoridades iraquíes. Al menos 52 personas murieron y otras 300 fueron heridas en los enfrentamientos, informaron fuentes sanitarias de la vecina ciudad de Najaf, donde fueron trasladadas muchas víctimas debido a que la capacidad del hospital de Kerbala fue sobrepasada.

Otras catorce fueron asesinadas en Najaf, a 60 kilómetros de Kerbala, cuando se dirigían a participar en la festividad religiosa, mientras que una mujer murió por un disparo cuando peregrinaba desde Bagdad hacia la ciudad sagrada chiíta. Ayer se registraron tiroteos esporádicos en dos templos protegidos por la Brigada Badr, brazo armado del Consejo Supremo Islámico Iraquí, pero sin que se reportaran víctimas fatales. Los enfrentamientos, que comenzaron en la noche del lunes entre las milicias de Al Sader y miembros de la Brigada Badren, obligaron a las autoridades locales a acortar las celebraciones por la Shabaniya, que congregó a alrededor de un millón de chiítas . En las últimas horas, la ciudad fue bloqueada por las tropas iraquíes y sólo pueden ingresar en ella sus habitantes y las fuerzas de seguridad . Los enfrentamientos tuvieron lugar durante las tradicionales peregrinaciones de chiítas a Kerbala para recordar el nacimiento del duodécimo imán oculto, Al Mahdi, en el siglo IX.


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