Literatura: El camino de los silenciados

Hernán López Echagüe recorrió la Argentina para describir en "La política está en otra parte" los nuevos movimientos sociales a modo de crónica personal.

Hernán López Echagüe describe los crupos piqueteros.
Buenos Aires.- En su último libro "La política está en otra parte", el narrador y periodista Hernán López Echagüe realiza un recorrido por los movimientos sociales en la Argentina, de piqueteros, desocupados, campesinos, entre otros, y en el que quedan retratados su dinámica y pensamiento.

Ya desde el título el libro plantea un recorrido geográfico con fraseo de crónica y diario personal, da el testimonio de quienes desde los márgenes del poder y de los partidos y las agrupaciones sindicales tradicionales plantean una vertebración y una metodología de acción diferentes.

Las voces recogidas surgen de puntos distintos del país: de Lanús, en la provincia de Buenos Aires, a General Mosconi, en el norte salteño; de Cutral-Co en Neuquén a Quimilí, en Santiago del Estero.

"En el prólogo cuento cómo nació la idea del libro, mis primeros contactos con miembros de la Coordinadora Aníbal Verón, mi visita al barrio La Fe, en Monte Chingolo. Me atrapó, por sobre todas las cosas, el propósito de retratar aquellos movimientos y organizaciones que tuvieran como principios motores la autonomía, la horizontalidad, la independencia respecto de cualquier partido político o central sindical", explicó López Echagüe.

"Gente, además, que no contaba con el favor de la prensa, es decir, que no tenían voz en ninguna parte, que eran silenciados, ignorados, mirados -incluso- con cierto recelo a causa precisamente de su intransigente autonomía. Así, preguntando, indagando, llegué a reunir esas experiencias, diferentes entre ellas, pero movidas por idénticos principios", agregó.

Echagüe, premio "León Felipe por la Libertad de Expresión" (1994), autor de una nouvelle "La reseca" y los esbozos biográficos "El hombre que ríe", "El Otro" y "Palito, detrás de la máscara", aclaró que sus primeros contactos con algunos movimientos comenzaron en diciembre de 2001.

"Fue antes del estallido, de modo que desde entonces venía trabajando en el tema. Comencé el viaje en marzo de 2002 y le puse punto final, al viaje, claro, no al libro, el 3 de julio, luego de participar en la multitudinaria marcha que la Verón y otras organizaciones hicieron desde la estación Avellaneda hasta Plaza de Mayo. Una marcha en homenaje a Darío Santillán y Maximiliano Kosteki. Entre tanto, entre cada viaje, iba escribiendo en mis cuadernos. La escritura la finalicé en septiembre".

Las voces populares que resuenan en las páginas de "La política está en otra parte" (publicado por Editorial Norma), dejan además de gestos reivindicativos de trabajo y dignidad, nuevas propuestas organizativas.

Así, Pablo, del Movimiento de Trabajadores Desocupados de Lanús, aclara como rasgos que definen ese espacio a la "horizontalidad, la autonomía y la democracia directa", sin puestos jerárquicos ("todos tenemos los mismos derechos y obligaciones", sin depender de partido político alguno ni otro tipo de organización y con decisiones surgidas de "asambleas barriales donde todos pueden llevar sus propuestas, dar su opinión y cada participante del movimiento tiene un voto".

El escritor, que no ahorra críticas a los medios de comunicación -"Salvo contadas excepciones, hay mucha promiscuidad, demasiadas relaciones carnales entre los periodistas y el poder político"- rescata palabras de Tomás Eloy Martínez sobre el oficio: "El periodismo no es un circo para exhibirse, sino un instrumento para pensar, para crear, para ayudar al hombre en su eterno combate por una vida más digna y menos injusta".

A la vez, considera al periodismo escrito "como una suerte de rama de la literatura. Porque, ¿qué hace uno si no es contar una historia? Vázquez Montalbán suele decir que el periodista comienza a bordear la literatura cuando se detiene más de diez segundos para reflexionar acerca del empleo de tal o cual palabra".

"Eso me ocurre continuamente -agregó López Echagüe-. No por un afán de hermoseo del texto, sino con el propósito de sumergir el lector en el mismo ritmo, en el mismo sitio, en el mismo clima, en la misma historia que he vivido. Pretendo, simplemente, que el lector siempre viaje conmigo a lo largo de la narración".

Sobre el futuro y logros de las organizaciones que protagonizan "La política está en otra parte", Echagüe explicó: "No es sencillo saberlo" y lamenta que sean vistas como "grupúsculos revoltosos e intransigentes".

"Hay mucha ignorancia acerca de sus actividades, sus ideas, el por qué de sus cortes de ruta, de las razones verdaderas que los mueven a decir basta. Presumo que el respaldo llegará el día en que la mayor parte de la población comprenda que la lucha de estos movimientos es la lucha de todos", aseguró.

"Es un camino largo, trabajoso, duro. Hay que ver que buena parte de los testimonios del libro hablan de la posibilidad de un cambio de aquí a quince, veinte años", concluyó el autor. (Télam).

Libertad

La estructura de libro tiene íntima relación con las vivencias del autor: "Durante largos días de trabajo me encontré con personas maravillosas que, advertí de inmediato, estaban desde hace tiempo entregadas a un gran viaje multitudinario. Un largo y sinuoso viaje de descubrimiento, creatividad, compañerismo, solidaridad, entrega, incertidumbre, resistencia. Un viaje, a diferencia de Ferdinand Celine, hacia el comienzo del día, hacia los dignos resplandores de la vida".

"Y en este magnífico desplazamiento no sólo pude hacerme de robustos amigos, también he podido experimentar en lo más profundo de mi alma una rara sensación de libertad. Esa libertad que duele, de tan abierta y franca, de tan bulliciosa y carne pura. Libertad para pensar de la manera que se me antoje. Porque, como digo en el libro, estos movimientos han plagado el aire de interrogantes". (Télam).

Jorge Boccanera


Comentarios


Literatura: El camino de los silenciados