Loeb, el rey de Córdoba

Salió a atacar en la última etapa y se benefició con el vuelco de Ogier para lograr un nuevo récord.



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Hirvonen se jugó hasta el final, pero no le alcanzó para vencer a Loeb.

La definición fue al límite. Si hasta fue necesario esperar la disputa del Power Stage para conocer al ganador. Al final, el gran Sebastien Loeb demostró que sigue siendo el mejor de todos y se anotó una espectacular victoria en la 31 edición del Rally de la República Argentina, que finalizó ayer en Cabalango. Cualquier otro piloto que hubiera recibido una penalización de un minuto, como le pasó cuando promediaba la primera etapa a Loeb, se habría conformado con llegar hasta el final. Loeb demostró que es un campeón de verdad, porque se sobrepuso a la adversidad y desde la segunda etapa fue el más rápido de todos, volando con su Citroën DS3 para tratar de recuperar el tiempo perdido. La estrategia del gran campeón del fue un ataque permanente durante la última etapa, porque sabía que al menos podía llegar segundo, ya que el finés Mikko Hirvonen estaba cerca, mientras que el líder Sebastien Ogier, su compañero en Citroën, estaba más lejos. En el primer tramo disputado ayer, Ogier volcó su Citroën DS3 WRC, y si bien pudo terminar el tramo, su auto comenzó a perder aceite y rendimiento. Loeb aprovechó los 48,21 kilómetros de extensión que unen Ascochinga con Agua de Oro para recortar la diferencia y quedar a 21s 5/10 de la punta. Hirvonen, con el Ford Fiesta RS WRC oficial, pero ya había perdido el segundo lugar con Loeb, por 1s 6/10. La prueba cambió su desarrollo y la definición se cargo de suspenso, el público agradecido. El súper especial en el Parque Temático de Villa Carlos Paz quedó en manos de Petter Solberg, con un Citroën DS3 privado, aunque todas las miradas estaban centradas en los que peleaban por la victoria. Ogier, Loeb e Hirvonen se encontraban encerrados en seis segundos y ya se palpitaba una definición apasionante. El Power Stage disputado en el especial Cabalango-Villa García se encargó de albergar un espectáculo único. Solberg, quien se encontraba lejos de conseguir un lugar en el podio, exigió al máximo su Citroën y ganó tres puntos muy valiosos para el Mundial. Loeb ya había recuperado todo el tiempo perdido y estaba a un paso de la victoria. Después de terminar el tramo, esperó las pasadas de Hirvonen y Ogier, las cuales definirían el ganador de la clásica prueba argentina. Hirvonen logró superar a Ogier en la general, pero quedó a 2s 2/10 de Loeb, quien logró la sexta victoria en Córdoba, tal vez la más emocionante de todas y, por eso, lo festejó a lo grande.

Gentileza

Seb consiguió una victoria memorable que le permitió afirmarse en la punta del Mundial con su nuevo Citroën DS3.


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