Los acusados de la AMIA, en un callejón sin salida

A dos meses del juicio oral, una alta fuente judicial adelantó a "Río Negro" detalles exclusivos de la investigación por la voladura de la mutual judía en Buenos Aires, con 85 muertos.



BUENOS AIRES (ABA) – Como desde hace siete años, esta semana no alcanzaron las palabras para referirse al magnicidio de la AMIA, pero hay definiciones que todavía no pueden decirse con nombre y apellido.

Un importante funcionario judicial aceptó, bajo estricta reserva, adelantar a “Río Negro” detalles exclusivos de la investigación que derivará dentro de dos meses en el juicio oral.

Explicó por qué los 5 imputados detenidos están en un “callejón sin salida”.

En el bar de un hotel céntrico de esta Capital, habló sobre responsabilidades concretas de integrantes de la administración Menem, y del propio ex presidente.

– ¿Será relevante en el juicio el aporte del iraní conocido como testigo “C” (quien afirmó, entre otras cosas, que Irán decidió el atentado porque Menem les garantizaba impunidad)?

– Es impresionante, muy creíble todo lo que dice. Es un tipo que trabajó en el servicio secreto iraní y su participación fue decisiva para esclarecer una masacre en Berlín de 4 ó 5 disidentes del fundamentalismo islámico. Está en Juan José Galeano (juez gederal de Instrucción) la decisión de buscar su testimonio en Alemania. Galeano fue muy afín al menemismo -murmura el interlocutor-, todavía no se decide.

– Después de siete años, ¿se sabe con certeza quién planificó el atentado?

– Totalmente, no existen dudas. El Estado de Irán tomó la decisión y la ejecutó el Hizbollah, su brazo armado. Uno de los planificadores fue el ex agregado de la embajada de Irán en este país, Moshen Rabbani, que ahora vive en territorio iraní y está siendo buscando por la CIA.

– ¿Y la pista siria?

– Hay un legajo abierto, pero para la Justicia es una hipótesis secundaria. No se descarta para nada la participación de personajes de ese país como el empresario sirio Kanoore Edul (llamó por teléfono a Telleldín una semana antes del atentado).

Conexión local

– Los defensores de los supuestos partícipes del atentado (Ribelli, Ibarra, Barreiro y Leal), aseguran que Carlos Telleldín los incriminó a cambio de los 400.000 dólares que le prometió Galeano y ofrecen como prueba un video de la reunión.

– Existe un video, aunque en el mismo en ningún momento Telleldín menciona a Ribelli. El pago o no pago tendrá que probarse en el juicio. Más allá de que haya habido una negociación, sobre la entrega de la camioneta al ex comisario Ribelli, Telleldín dice la verdad.

– ¿Cómo lo sabe?

– Si quiere saber más consulte a sus colegas Román Lejman y Raúl Kollman (ver aparte).

– Un testigo importante es un tal Cotoras, ¿no?

– Sí… existen fuertes versiones de que está sufriendo constantes presiones de ex policías bonaerenses afines a Ribelli.

– ¿Pero Ribelli sigue teniendo influencia en la Policía de la Provincia de Buenos Aires?

– (Enciende un cigarrillo). Es que era muy querido, porque repartía las ganancias de los “negocios” en que participaba hacia todos los niveles.

– Volviendo al video, ¿puede el mismo poner en problemas a Galeano?

– Puede tener alguna complicación, aunque ya fue sobreseído por su par Gabriel Cavallo.

– ¿Este último no se había excusado por ser amigos?

– Sí, pero la Cámara no aceptó la recusación. Cavallo lo sobreseyó por hechos objetivos basados en los testimonios de Carlos Telleldín y el de su abogado Víctor Stinfale, quien sostuvo que su cliente pidió esa plata porque estaba presionado desde muchos lados.

– ¿Qué pasará si Telleldín cambia la estrategia, afirma que mintió por dinero, y termina favoreciendo a la banda de Ribelli?

– Nada, porque hay testigos que sostienen la misma versión.

– Hay quienes dicen que Ribelli tiene un as en la manga: mostraría la Traffic con la que se aseguró hasta ahora que se cometió el atentado.

– Lo van a cagar, porque lo que los investigadores siguieron linealmente es el motor. De lo que no existen dudas, es que Telleldín le entregó al grupo de Ribelli la camioneta que contenía el motor que luego explotó en la AMIA. En el interín, Ribelli pudo haber colocado el motor en otra camioneta. Pero el motor no puede aparecer porque explotó, y está secuestrado.

– ¿Con qué expectativas se llega al juicio oral?

– Noto un enorme optimismo, tanto en los querellantes como entre los fiscales. Aunque no lo crea, la sociedad va a poder ver los hechos en la forma lineal en que se produjeron.

– ¿Por qué “Memoria Activa” descree tanto de los resultados del juicio?

– Están influenciados por su letrado, Alberto Zuppi, que quiere demostrar que el Estado argentino no hace justicia para demandar una suculenta indemnización ante los tribunales internacionales. Dicho abogado tiene cercanías con la defensa de Ribelli y puede jugar a favor de su estrategia. Son capaces de pedir la nulidad del juicio.

– Muchos se preguntan en voz baja ¿por qué ni el FBI ni la Mossad realizaron “acciones propias”?

– … Dicen que todo llega.

Claudio Rabinovitch


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