Los allanamientos no aportaron datos

Se hicieron en dos viviendas, pero no se encontró el arma asesina.

LA PLATA.- Los allanamientos realizados en La Plata por el asesinato de la joven Marcela Aravena, no arrojaron resultados positivos.

Los investigadores no pudieron dar con el arma homicida, ni con otros elementos que permitan vincular a alguno de los sospechosos con la muerte de la estudiantes de Patagones.

Los allanamientos se realizaron el sábado por la mañana en la vivienda de un compañero de trabajo de la víctima -que tiene 25 años y estaba considerado como uno de los principales sospechosos del caso-, y en la casa de una persona de 35 años, casada, que habría compartido algunos almuerzos con Marcela Aravena.

Los pesquisas tenían expectativas en los allanamientos, pero debido al resultado negativo de las diligencias judiciales, la investigación sufrió un nuevo estancamiento.

Incluso lo reconoció el propio fiscal Marcelo Martini a periodistas de la capital bonaerense, aunque se sigue manteniendo la hipótesis del crimen pasional.

Por el momento no estaba previsto realizar nuevos allanamientos, y se esperaba que en las próximas horas llegaran los resultados de las pericias realizadas a un rollo de cinta de embalar que había sido encontrado por los investigadores.

La cinta había sido utilizada para atar los pies de la víctima, y los pesquisas detectaron la huella de la palma de una mano.

Cuando los testigos comenzaron a prestar declaración ante el juez, se les tomó la impresión de las palmas, por lo que luego serán cotejadas con la "levantada" de la cinta.

Esta parece ser hasta el momento la pista más importante con que cuentan los investigadores, ya que tampoco surgieron datos nuevos de las declaraciones de compañeros de trabajo y de estudio de la joven.

Incluso la semana pasada se descartaron los correos electrónicos que la víctima le había enviado a su hermano en Patagones, ya que en ellos no se detectaba nada raro.

Marcela Aravena fue asesinada el sábado de la semana pasada en el departamento que alquilaba junto a su hermana en La Plata.

Justamente fue su hermana y un joven -el principal sospechoso y al que anteayer se le allanó la vivienda- quienes la encontraron con un fuerte golpe en la cabeza y un disparo de arma de fuego en la nuca.

Marcela Aravena estaba cursando el cuarto año de abogacía y además trabajaba en el cuidado de ancianos en el Hogar Marín de La Plata. La víctima llevaba una vida ordenada, por lo que los investigadores se inclinan por un crimen con ribetes pasionales.

Había trascendido que este joven de 25 años habría estado enamorado de la víctima, pero su amor no habría sido correspondido. De todos modos, los investigadores parecen tener más sospechas que pistas y durante las últimas horas no se lograron avances significativos en la causa. (AR).


Comentarios


Los allanamientos no aportaron datos