Los candidatos "captaron" el mensaje

Dirigentes del justicialismo y del radicalismo reconocieron que, pese a haber logrado triunfos en sus distritos, fueron castigados con los denominados "votos de protesta" o "votos bronca" y aseguraron estar dispuestos a escuchar a quienes se manifestaron de esa manera.

"Nos están diciendo a los dirigentes lo que ya decían en la calle. Nos dicen corruptos, ladrones, vendepatrias, inservibles", reconoció el ex gobernador bonaerense Eduardo Duhalde, al hacer una pausa en su discurso triunfalista, después de su amplia victoria.

El gran ganador de la provincia de Buenos Aires, que fue escoltado en los porcentajes por los votos blancos, nulos e impugnados, aclaró que "es hora de que la dirigencia advierta la necesidad de escuchar también a la gente y cambiar.

Con vista al futuro inmediato y para tratar de que no se repitan los "votos negativos", Duhalde expresó: "Necesitamos como hace dos, tres o cuatro años una concertación patriótica que tenga como eje vertebral la defensa de los intereses permanentes de la Argentina (que están) absolutamente descuidados".

El radical Rodolfo Terragno, al declararse triunfador en la Capital Federal, subrayó que "siete de cada 10 se ha pronunciado positivamente. Eligieron una de las 18 listas que se presentaron a esta elección y reafirmaron de esta manera su fe en la democracia".

No obstante, aceptó que "por supuesto hay que interpretar cuidadosamente el mensaje de esa importante minoría que se expresó a través de un voto negativo, pero nos importa la abrumadora mayoría que votó positivamente".

El senador peronista Antonio Cafiero trato de relativizar el fenomeno, al indicar que "el "voto bronca" en muchos países como en los Estados Unidos y de Europa occidental supera normalmente el 30 por ciento".

"Acá ha fracasado como expresión masiva de protesta. Está dentro de los límites de lo tolerable. Nosotros, los justicialistas, hemos puesto el "voto bronca" cuando estábamos proscriptos y entonces sí alcanzábamos cifras importantes", aseveró.

El ex presidente Raúl Alfonsín, que consiguió acceder al Senado pero quedó a 20 puntos del PJ, explicó el auge del voto de protesta al señalar que "el problema es la crisis aguda y prolongada. La respuesta del problema que no se resuelve se le imputa al gobierno y en el gobierno están los políticos".


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