Los condenaron a perpetua y tirotearon la casa del testigo clave



BUENOS AIRES (Télam).- Dos jóvenes fueron condenados a prisión perpetua por asesinar a un policía con la intención de robarle el auto en Quilmes en el año 2000 y un relato clave para sentenciarlos lo dio un testigo a quien le tirotearon la casa en varias ocasiones y hasta tuvo que mudarse para salvar su vida.

Fuentes judiciales dijeron que la sentencia fue dictada por el Tribunal Oral 2 de Quilmes y recayó en Leonardo Sanroma y Diego Villarreal, como coautores del crimen del oficial Luis Sala, ocurrido en agosto de 2000 en Brown y Solís de Quilmes. Los jueces entendieron que el homicidio fue la derivación del intento de robo del auto del policía, encargado a los condenados por los dueños de un desarmadero.

Para los jueces, Sanroma y Villarreal fueron autores del delito de homicidio críminis causa, pues cometieron el crimen para lograr la impunidad. Los magistrados que dictaron la sentencia, Ariel González Elicabe, Darío Sánchez y Margarita Allaza de Iturburu coincidieron con la pena y la calificación legal aplicada a los condenados.

La sospecha es que los condenados eran integrantes de una banda de ladrones de autos, que robaba vehículos por encargo para un desarmadero. Se determinó en el juicio que al oficial Luis Sala lo atacaron el 25 de agosto de 2000 cuando se encontraba en su flamante Renault Mégane de color negro, hablando por teléfono celular.

En la causa, para sentenciar a los condenados, fue clave el relato que hizo un testigo de identidad reservada, que ratificó toda su declaración ante el Tribunal. Lo curioso, según fuentes judiciales, fue que tras la detención de Villarreal y Sanroma, el testigo empezó a ser amenazado y hasta le tirotearon la casa a pesar de que supuestamente tenía su identidad protegida. Es más, por las amenazas que sufrió, el testigo debió dejar su casa en Quilmes y mudarse al norte del conurbano bonaerense.


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