Los crianceros se quejan por accionar de las petroleras



25 DE MAYO (ACA).-Los crianceros de la jurisdicción de 25 de Mayo, La Pampa, se quejan de que las petroleras avasallan sus derechos, con la agravante de que nadie posee títulos de las tierras, por lo que tampoco perciben la servidumbre, que es una indemnización permanente por el uso del campo, mientras que sus denuncias parecen caer en saco roto.

Hay cañerías aéreas que los campesinos sostienen que están prohibidas. Existen largos tendidos eléctricos sostenidos por estructuras metálicas que los vuelven muy peligrosos, de hecho este año hubo una denuncia por un animal que murió electrocutado, pero la Justicia sólo se ocupó de la pérdida económica y no del riesgo para las personas que significaba ese hecho. Además el continuo tránsito suele ser motivo de accidentes con animales, que son arrollados por las camionetas o camiones, sin que nadie se haga responsable de estos daños.

Basta recorrer la zona de yacimientos en jurisdicción de 25 de Mayo -el único sector con explotación hidrocarburífera de la provincia de La Pampa- para ver lo que expresan los lugareños. “Estas cañerías aéreas parecen inofensivas, pero no lo son. En el mejor de los casos, los animales tienen que caminar kilómetros hasta encontrar por dónde pasar para bajar a tomar agua o simplemente para encontrar pasto. Eso está prohibido, las cañerías no pueden ser aéreas”, cuenta una mujer que nació en la zona y lleva décadas reclamando sin ser oída.

Las cañerías están a poco menos de un metro de altura a lo largo de los campos, y según coinciden los testimonios de distintos puesteros, los animales más grandes suelen intentar cruzar por arriba, pero terminan quebrados y se mueren en el lugar.

Por otra parte, es constante el movimiento de camiones y camionetas, dado que además de la explotación petrolera, también hay yacimientos mineros y ahora se agregaron máquinas que están haciendo el trabajo de desmonte para la producción agrícola.

Todo ese flujo vehicular transita los precarios caminos de esa zona. “Es común encontrar animales muertos que los han chocado algún vehículo. Y una vez que está muerto, a quién le vamos a echar la culpa. Hay que contarlo por perdido y listo” se quejan los campesinos.

Asimismo la actividad hidrocarburífera ha hecho kilómetros de tendido de líneas eléctricas. En muchos casos, los cables están sostenidos por estructuras metálicas.

Sin bien los hilos están sujetos a aisladores cerámicos, la gente del lugar remarca la peligrosidad de éstos, no desde el temor mismo sino desde la experiencia, ya que han sido varios los casos de animales electrocutados.


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