Los desafíos que le esperan al gobierno para el 2014

Inflación, déficit energético, inversión y situación fiscal son sólo algunos de los problemas que deberá enfrentar la conducción nacional, ya con un margen de acción mucho más acotado.



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El 2013 culmina con una realidad muy complicada en la situación económica y social de la Argentina, con un desborde inflacionario, menor crecimiento, caída muy fuerte de las reservas monetarias, un notable déficit energético que llevó a endurecer el cepo cambiario que, sumados al déficit fiscal y al estancamiento del empleo, han generado condiciones cercanas al estallido social como se ha visto hace pocos días en distintas provincias.

Por más que resulten duros esos conceptos considerablemente negativos y escépticos, marcan la cruda realidad de un país y particularmente de una gestión de gobierno, a nivel nacional, que dejó pasar la notable oportunidad de “moldear” un modelo en serio, en los años 2005, 2006 ó 2007, aquellos de gran crecimiento económico, de inversión y generación de empleo, y que desemboca en un 2014 con un lamentable agravamiento de todo el cuadro económico social.

Es indudable que en este último año el gobierno de la presidenta Cristina Fernández de Kirchner se dedicó exclusivamente a que “todo aguantara” hasta las elecciones de renovación parlamentaria del 27 de octubre pasado, pero la contundente derrota en el oficialismo y la salud de la presidenta terminaron por “saltar” antes incluso de los comicios.

De allí es que el país llega al 2014 con un cuadro de notable incertidumbre desde el punto de vista económico, más allá de los nombramientos realizados a comienzos de diciembre con Jorge Capitanich como jefe de Gabinete y Axel Kicillof como ministro de Economía.

La salida del polémico y controvertido Guillermo Moreno, exsecretario de Comercio Interior, generó un clima de mejor diálogo con los sectores empresarios, pero sin embargo distintos analistas y consultores ven que las primeras medidas y movimientos del tándem Capitanich-Kicillof significan “más de lo mismo”, dentro de una línea que ya aparece agotada.

Teniendo en cuenta la situación imperante, el horizonte económico en este fin de año y del inicio del 2014 presenta el siguiente panorama.

• Crecimiento. El crecimiento del PBI en este año, según diversos analistas y consultores, va a cerrar con una mejora del 4 al 4,5% y para el próximo año la estimación ronda entre 3,5 y 4% real, una cifra baja para la generación de empleo y de inversión que necesita el país.

• Inflación. El menor crecimiento económico cierra el año con una inflación que sigue subiendo. Para el cierre del 2013 se calcula que la inflación real se situó en torno del 25 al 27% y se estima que para el 2014 el índice de precios al consumidor verdadero tendrá un incremento cercano al 30%.

• Energía. El déficit energético se profundiza. En el 2013 se estima que el Estado Nacional tuvo que erogar cerca de 13.000 millones de dólares para atender las necesidades energéticas del país. Para el 2014 se anticipa que no hay mayores cambios, que la cifra de importación de combustibles estará en valores similares, dependiendo lógicamente de las cotizaciones a nivel internacional. Sigue la expectativa por cómo continuará el acuerdo YPF-Chevron y qué otras empresas se sumarán al megaproyecto de Vaca Muerta.

• Dólar. El gobierno devaluó un 30% el tipo de cambio oficial, llevándolo de 4,93 pesos en los primeros días de enero del 2013 a 6,50 al cierre del 2013, mientras que el paralelo tuvo un ajuste del 42% y se hizo finalmente el desdoblamiento cambiario, con la creación del dólar turista. Para el inicio del 2014 se espera que el dólar siga firme, aunque se estima que el gobierno buscará ir desarmando el cepo cambiario.

• Reservas. En el 2013 se perdieron más de 12.000 millones de dólares en reservas monetarias y por eso la nueva gestión de Kicillof en Economía, con Juan Carlos Fábrega al frente del BCRA, buscará recuperar de forma constante “algo” de lo perdido, aunque se prevé que será muy difícil generar condiciones excepcionales para conseguir algún incremento fuerte de las reservas.

• Competitividad. El saldo comercial del 2013 se ubicó bastante por debajo de lo que preveía el gobierno.

Las exportaciones argentinas tienen un crecimiento interanual que no superan el 4% de aumento interanual. De allí es que se estima que para el 2014 la balanza comercial va a seguir mostrando un saldo positivo acotado, que oscilaría entre 9.000 y 10.500 millones de dólares, producto justamente del bajo nivel de competitividad que sigue mostrando la economía argentina y del fuerte impacto en la importación de combustibles.

• Inversión. La última cifra disponible del Indec da cuenta de que la inversión interna bruta fija en el país, en el tercer trimestre, registró una suba del 6,1%, un número muy bajo para las necesidades de la Argentina. Según diversos consultores se requiere un incremento de la inversión anual por encima de un 10% anual.

• Situación fiscal. El deterioro fiscal del 2013 fue estrepitoso. A pesar de una mejora del 23% en la recaudación global del año, el déficit fiscal se ubicó en alrededor de 60.000 millones de pesos, con un crecimiento del gasto público superior al 50%. A esto se le agrega el deterioro de las finanzas públicas provinciales, por lo que muchos distritos han vuelto a la colocación de títulos e incluso de cuasimonedas.

Para 2014 el panorama parece lejos de aquitarse, ya que hay algunos analistas que hablan de un déficit que podría oscilar en torno de los 70.000 millones de dólares.

• Subsidios. Uno de los puntos centrales de la problemática fiscal del país. En este año se calcula que en subsidios directos e indirectos se gastaron más de 150.000 millones de pesos, aunque se prevé que quizás en el 2014 pueda reducirse en algo esa cifra, con recortes en las subvenciones en los servicios públicos que se aplican a las casas de familia.

• Panorama social. En el 2013 el desempleo a nivel nacional termina con un índice bajo, entre 6,8 y 7%, según las cifras del Indec. Y con niveles de pobreza de un solo dígito, números que han sido sumamente cuestionados por distintos especialistas. Para el 2014 se anticipa un incremento del desempleo y la pobreza y una fuerte conflictividad social, producto de las negociaciones paritarias que se estiman serán sumamente duras.

Fernando Nolé – fernandonole@yahoo.com.ar

Pronóstico reservado


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