Los efluentes descienden por la barda hacia el río

Robaron un cable de 150 metros que alimenta una estación de bombeo de líquidos cloacales en el Cañadón de las Cabras. Los efluentes bajan por la pendiente causando daño ambiental.



NEUQUEN (AN).- Una estación de bombeo que recibe los líquidos cloacales de los barrios Salud y Mercantil dejó de funcionar ayer porque se robaron un cable de 150 metros, propiedad de la cooperativa eléctrica CALF. Al perder la alimentación, la bomba dejó de funcionar y los líquidos se desparramaron por el Cañadón de las Cabras.

Si la cooperativa no repone el cable en las próximas horas, en el Ente Provincial de Agua y Saneamiento (EPAS) temen que los desechos cloacales lleguen al río Neuquén.

Una cuadrilla de CALF se encontraba ayer trabajando en la zona para reponer el cable que se robaron y restablecer el servicio.

La estación de bombeo se encuentra ubicada en el Cañadón de las Cabras y empuja los líquidos hacia la planta de tratamiento que se construyó en Parque Industrial. Al perder la energía, la bomba dejó de funcionar y el pozo que acumula los líquidos se desbordó.

Como el Cañadón de las Cabras tiene desnivel hacía el río Neuquén, si el problema se extiende en el tiempo los desechos cloacales pueden llegar al curso de agua.

Los vecinos de los barrios mencionados no sufren ninguna consecuencia, pero el desperfecto está produciendo un daño ambiental en la zona de la barda, que puede agravarse si los líquidos llegan al río por el cañadón. Aguas abajo se encuentran barrios de la capital, como Rincón de Emilio y Club de Campo.

Horacio Carvalho, gerente de Servicios del EPAS, explicó que la planta de bombeo afectada empuja los desechos cloacales hacia la planta de tratamiento ubicada en Parque Industrial.

Al no funcionar el bombeo, añadió, se produce un derrame a la altura de la estación ubicada en la zona del cañadón.

Carvalho informó a “Río Negro” que se robaron un cable de 150 metros de longitud y el medidor de energía.

También dijo que operarios de CALF se encontraban ayer intentando reponer el tendido eléctrico para restablecer el servicio. “Si no podemos solucionarlo en forma rápida, esto llega al río Neuquén”, advirtió el funcionario del EPAS.

Carvalho dijo que la solución para evitar este tipo de actos vandálicos pasa por contratar seguridad.

“En sitios donde tenemos seguridad no hay robos ni destrozos”, añadió el funcionario. Pero esos lugares que están vigilados, aclaró, son tres o cuatro.

Para colocar guardias en otras instalaciones del EPAS hace falta más presupuesto y el organismo provincial no lo tiene, añadió Carvalho.

El funcionario del EPAS también destacó que en el sitio donde ayer se robaron el cable ya faltaba el cerco perimetral y el portón de acceso, lo cual revela que la estación de bombeo había sido saqueada.

Licitan una obra

Durante un acto que se realizará hoy en dependencias del EPAS se efectuará la licitación de la planta de tratamiento de líquidos cloacales de Santo Tomás, una localidad del interior de la provincia.

La obra tiene asignado un presupuesto de 87.000 pesos.

Los trabajos a licitar consisten en un filtro anaeróbico y cámaras de cloración y de contacto que se sumarán a la primera parte de la obra que se encuentra terminada y que comprende a la red colectora de líquidos cloacales que abarca todo el casco urbano de la localidad y una cámara séptica.


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