Los incidentes más graves

El enfrentamiento más grave se produjo en agosto pasado en el marco del desalojo ordenado por la jueza de Zapala, Ivonne San Martín, contra la comunidad Currumil por la usurpación de la estancia Portillén del empresario Pedro Podestá, en proximidades de Quillén.

En el operativo intervino el Grupo Especial de la policía neuquina cuyos integrantes protagonizaron una batalla contra los mapuches que resistieron la medida. Hubo gases, palos, balas de goma y una lluvia de piedras que dejaron heridos en ambos lados. Los Currumil hicieron intentos por recuperar la tierra pero fueron repelidos por la policía que montó guardia varios días.


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