Los “juegos serios”, una manera alternativa de aprender



Los videojuegos no son solamente una forma de pasar el tiempo, sino que muchas veces los llamados “serious games” se usan para aprender, y no sólo en la escuela: Los soldados se entrenan con ellos para conducir un tanque, los policías para saber cómo actuar en caso de catástrofe, y hasta hay alguno para dejar de fumar.

Quien aprende a través del juego suele hacerlo de una manera más rápida y motivada. Por eso, los llamados “juegos serios” siempre ayudan a sumar nuevos conocimientos a la vez que divierten, ya sea a un médico mientras entrena una operación de intestino o a un empleado que practica cómo tratar con los clientes.

El nombre de “juego serio” puede parecer una contradicción. “Procede del hecho de que el videojuego no fue concebido en primer término como entretenimiento”, señala Thorsten Unger, de la asociación alemana de industria de la informática GAME. “Los ‘serious games’ son juegos de aprendizaje con los que se transmite cierta información, se prueban conocimientos y se practican o se examinan ciertos procesos”.

“Un juego impulsa la motivación a aprender”, adirma Unger. “Los resultados positivos aumentan la motivación”. Los primeros “serious games” fueron creados en Estados Unidos para el sector militar. “Hasta el día de hoy se los utiliza muchísimo en ese ámbito”.

Por ejemplo, los soldados entrenan la conducción de tanques, la desactivación de minas o el comportamiento adecuado en zonas de crisis. Es casi imposible distinguir este tipo de juegos de los que se usan para pasar el rato, afirma Unger.

De hecho, ya no se puede establecer una clara línea entre los juegos serios y los comerciales. “Si se pregunta a 20 expertos qué es un ‘serious game’, se tendrán 20 respuestas diferentes”, dice Heiko Klinge, redactor jefe de la revista especializada “Making Games”.

En algunos productos destinados al entretenimiento como el clásico de estrategia “Civilization” o el puzle lógico “Portal”, la frontera es muy difusa. Es más clara ante juegos creados específicamente con un propósito “serio” y en áreas determinadas.

Por ejemplo, hay empresas en las que se puede aprender el trato con los clientes, hay entrenamientos para entrevistas de trabajo en forma de video y en el área de la medicina productos que sirven para simular intervenciones, explica Franziska Oehler, de la Red Serious Games Berlín.

Otros ejemplos son videojuegos para los bomberos, la policía o los miembros de la Defensa Civil. “Para estos sectores se simulan escenarios de crisis o accidentes que no pasan todos los días”, indica Oehler.

El jugador tiene que conocer el protocolo correcto de actuación y aplicarlo: medir la presión sanguínea, cortar hemorragias, comunicarse con la víctima y decidir qué pacientes necesitan ayuda primero.

Pero los “serious games” también pueden usarse en la escuela, por ejemplo con juegos de cultura general para aprender cuáles son los principales monumentos en otros países, o las capitales, o practicar idiomas.

Y los hay que ayudan a dejar de fumar, como el entrenamiento online “Squin - Smoke Quit Win”. “Se va pasando por diferentes etapas y se pueden intercambiar experiencias de forma anónima con otros usuarios”, explica el funcionamiento la experta Oehler.

Así como es muy amplia la gama de aplicaciones posibles, es también grande la variedad de los géneros. “No hay nada que no haya. Desde aventuras a juegos de saltar y correr”, afirma Heiko Klinge.

Sin embargo, la calidad óptica suele ser floja. “El despliegue gráfico depende en gran medida del presupuesto que se tenga para el desarrollo, y normalmente éste no es muy grande con los ‘serious games’”. No pueden competir con las cifras millonarias que manejan las empresas de puro entretenimiento.

Hay juegos serios en todos los formatos, desde “el iPad a la consola”, pero este último caso no es muy habitual, indica Klinge. La mayoría aparecen solamente para su uso en PC.

dpa


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