Los otros campos de batalla



La tirante relación entre la provincia e YPF salió a la luz esta semana, pero tiene varios meses de cruces. Uno de los escenarios principales es el propio directorio de la compañía, donde Neuquén tiene un representante. Ese representante, una curiosa ironía, es Gustavo Nagel, director y hombre fuerte de GyP. Las reuniones del directorio son herméticas, pero desde el acuerdo con Chevron trascendieron varios episodios en los que Nagel votó en contra en alguna medida solicitada por Miguel Galuccio. Otro escenario de debate es el ambiental. YPF se quejó por lo bajo en reiteradas ocasiones por la clausura de equipos sin motivos aparentes y las inspecciones insistentes. También hubo un cruce tácito cuando este medio reveló, hace dos semanas, de la existencia de puntos críticos en la zona del Río Colorado, con pase de facturas incluido. Antes que eso, una pelea por las regalías del nuevo precio del gas mantuvo paralizado durante varios meses el proyecto de shale gas de El Orejano. También la compleja triangulación que hizo YPF para cederle la mitad de Loma Campana a Chevron, una condición de la sociedad que firmaron ambas compañías para el piloto no convencional más importante del país. Todo hace prever que esa tensión podría mantenerse en el futuro con temas muy caros para la petrolera nacional. Un ejemplo es el acuerdo con la malasia Petronas para lanzar un piloto en el área La Amarga Chica. La negociación avanza a paso lento, pero se entiende que podría prosperar para 2015, una vez despejadas las dudas sobre la continuidad del gobierno nacional. La cesión de derechos que contemplará la sociedad deberá contar con el aval de la provincia, al igual que la presentación de proyectos. Otro ámbito de disputa parece ser el Congreso. Por eso no es llamativo haber escuchado críticas hacia GyP de los senadores Guillermo Pereyra y Lucila Crexell, enfrentados a Sapag también en la interna partidaria.


Comentarios


Los otros campos de batalla