Los peligros de una nueva “Intifada”



Dos semanas de reuniones maratónicas en Camp David no fueron suficientes para que palestinos e israelíes superasen sus extremas diferencias sobre el futuro de Jerusalén y llegasen a un acuerdo de paz.

El presidente de EE.UU. dejó abierta la posibilidad de que vuelvan a mantenerse contactos entre ambas partes y enviará a Oriente Medio a destacados funcionarios del gobierno para tratar de promover el acercamiento entre las partes.

Una tibia declaración de intenciones, suscrita por Barak, Arafat y Clinton, señala que todas las partes se comprometen a seguir sus esfuerzos en favor de lograr un acuerdo “lo más pronto posible”, aunque sin poner una fecha. El estatuto permanente de Palestina debería estar concluido el 13 de septiembre, por lo que “el reloj corre en contra nuestra”, según Clinton.

Arafat ha amenazado con declarar el estado palestino el 13 de septiembre, pero Barak advirtió que ese tipo de declaraciones fomentarían un conflicto entre ambas partes.

Tras el fracaso de la cumbre, el Ejército israelí se prepara para violentos enfrentamientos con manifestantes palestinos en Cisjordania y la Franja de Gaza.

Los jefes del Ejército comenzaron ya con la entrega de armas a colonos judíos en asentamientos amenazados en los territorios ocupados y la instrucción acerca de cómo utilizarlas. El objetivo es lograr que la población pueda defenderse de posibles ataques, en el caso de que luego de una hipotética proclamación del Estado palestino independiente en septiembre se produzcan enfrentamientos.

Desde mayo, el Ejército israelí comenzó con el alistamiento de sus tropas para una posible nueva Intifada -el levantamiento entre 1987 y 1994 que costó la vida a casi 2.000 palestinos. Unidades especiales fueron formadas y preparadas para la posible intervención.

La prensa israelí ha publicado informes de los servicios secretos, según los cuales decenas de miles de policías palestinos fueron «transformados» clandestinamente en unidades paramilitares. Decenas de palestinos habrían recibido la formación para convertirse en oficiales en estados árabes vecinos.

El propio Yasser Arafat habría dicho a su vieja tropa de combate de Al Fatah que miles de palestinos podrían morir como mártires en el caso que Israel ataque

Sin embargo, la población palestina reaccionó con indiferencia. «Reportes, según los cuales la población palestina está acumulando víveres, para prepararse ante un nuevo conflicto son totalmente absurdos», sostuvo el periodista Saud Abu-Ramadan.

“Absurdas” son también las suposiciones de que los niños palestinos aprenden a utilizar armas en los numerosos campamentos de vacaciones, dijo.

Sin embargo, nadie descarta que grupos palestinos extremistas, como el fundamentalista Hamas y el islámico Yihad (Guerra Santa), reanuden su campaña de terror contra Israel. (EFE-DPA)


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