Los pibes, el orgullo nacional

Argentina bajó sin problemas a Chile y es finalista. Ahora irá por el sexto título ante la República Checa.

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El objetivo de defender el título obtenido en Holanda 2005 sigue más firme que nunca.

La selección Argentina Sub20 se sobrepuso al juego violento de Chile y alcanzó una vez más, una final mundial de la categoría. Ahora sí, la sexta corona ya juguetea sobre la 'albiceleste'. Claro que para terminar la faena, deberá ganarle el domingo en la final a la República Checa.

El partido se abrió rápido para la Argentina. Banega nada tardó en apoderarse del mediocampo. Los 'duendes' albicelestes despertaron la impotencia de los juveniles chilenos, que se cargaron de tarjetas en el primer tiempo.

El primero que intentó terminar con la imbatibilidad de Christopher Toselli (sin goles hasta este partido en el Mundial) fue Angel Di María, pero su remate se fue desviado por poco.

Sin embargo, el callejón izquierdo de la defensa chilena era una invitación para el equipo argentino. A los 11, Banega, la figura del partido, peleó una pelota en la mitad de la cancha y le sirvió una exacta asistencia a Di María, que esta vez no falló y terminó con el cerrojo del '1' chileno. Tenía que ser un "Canalla", en el día que fue el "Negro" Fontanarrosa.

Todo lo bueno que había hecho la 'rojita' en el torneo, lo comenzó a dilapidar en pocos minutos. Sus jugadores, excesivamente vehementes, equivocaron el camino y rápidamente se quedaron con 10 , por la expulsión de Medel. Esta situación condicionó a Chile, pero la Argentina no supo aprovechar plenamente el hombre de más y tardó en liquidar el partido.

Fue recién en el complemento cuando los pibes de Tocalli comenzaron a manejar mejor el balón. Crecieron Moralez y Yacob y entre los dos se gestó el segundo gol argentino.

A los 20 Moralez desbordó por la izquierda y tocó atrás para la llegada de Yacob. Era el 2-0. Ahí se terminó el partido. Chile siguió apelando al juego brusco, se quedó con 9 y el partido se desnaturalizó por completo.

La Argentina tuvo tiempo para hacer uno más (jugada de Agüero, definición de Moralez), para dejar rubricada su superioridad. La sexta corona está a sólo un paso.


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