Los relatos de una guerra en miniatura

Cada fin de semana, adultos y chicos se reúnen para recrear batallas de la historia de la humanidad. O para imaginarlas. Todo comienza con un juego que despierta el deseo de investigar.



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Unos 25 jugadores se reúnen cada fin de semana en esta capital para repetir el rito más antiguo de los hombres: la guerra.

NEUQUEN (AN).- El azar, un relato, un tiempo y un espacio fuera del tiempo y espacio mundanos y el juego, sobre todo el juego. Los tópicos provienen de la historia oficial del Occidente cristiano y de las leyendas sepultadas, pero no tanto, por el triunfo de la cruz sobre el paganismo. Y así surge un juego nada inocente: la posibilidad de que los vencidos de la historia hagan su propio juego y ganen; que las brujas sean líderes y que los chamanes reemplacen a los sacerdotes.

Unos 25 jugadores neuquinos y cipoleños, y sus familias, se reúnen cada fin de semana en esta capital para repetir el rito más antiguo de los hombres: la guerra. Son un centenar de personas, entre protagonistas y espectadores, que recrean batallas, conflictos, disputas que hicieron famosos a hombres, mujeres y pueblos a lo largo de la historia, se a través de documentos oficiales o de mitos y leyendas.

En esta ciudad, los integrantes del Taktika Club de Hobby -www.taktikaclub.com.ar- reproducen en sus miniaturas la lucha de la humanidad por la supervivencia, las peleas por el poder en algunos casos y por la justicia en otros. Todas las batallas están teñidas por los conceptos de guerra santa o guerra justa, según sean o no cristianos. Los acontecimientos suceden en coordenadas de tiempo y espacio diferentes de las habituales: no son las de la calle y tampoco son las de la computadora. Todos siguen el estricto reglamento que elaboró Alessio Cavatore sobre la base de las sagas de J. R. R. Tolkien. Esos "códices" salieron hace aproximadamente veinticinco años de Inglaterra en forma de juegos de guerra y luego se difundieron por Europa y América.

La historia de los juegos y de Taktika Club comenzó meses atrás cuando Juan Carnevale, sus hijos Augusto y Germán y Pablo Rebolledo, Darío Bassi, Gabriel Ruiz y otros jugadores intercambiaron ideas, iniciativas y comentarios sobre sus respectivas colecciones. Antes de ese encuentro, coleccionaban miniaturas de soldados, oficiales y generales de ejércitos -históricos o no- que adquirían en plomo o plástico y luego pertrechaban y vestían con colores en acrílico o esmalte. La entidad constituida -Taktika Club de Hobby- tramita su formalización institucional para establecer relaciones de igualdad con las organizaciones similares de la Argentina. Carnevale será el presidente y Rebolledo el vice de la organización.

El reconocimiento legal -están en pleno trámite de la personería jurídica- les permitirá competir en torneos de nivel nacional e internacional. Por caso, se preparan para estar en la liga y el campeonato de desafíos este próximo fin de año. Carnevale indicó que de la liga saldrán los cuatro mejores jugadores que disputarán la copa Challenger, mientras ocurría el torneo local que reunió una treintena de jugadores de Río Negro y Neuquén.

No se trata de una cuestión de competencia, dijo Carnevale, sino de incorporar lo lúdico "al conocimiento de la historia, de las tácticas y estrategias desplegadas por los pueblos y las naciones". En esa búsqueda se incorporan leyendas celtas, mitos vikingos, cosmogonías egipcias y la visión del mundo del cristianismo y del paganismo europeos.

Además, "es importante aprender a leer" las novelas de caballería y "toda la épica que a lo largo de los siglos" construyó la historia. Mencionó la importancia del juego como estímulo para adultos y chicos que acceden a un mundo diferente: las leyendas, los ritos y los mitos, la historia como fue contada o como pudo haber sido contada.

En el momento del juego, todos se ciñen estrictamente a un reglamento -ideado por Alessio Cavatore, ver aparte- que se viene jugando desde hace más de un cuarto de siglo. El ambiente es la Europa de la primera época de la modernidad, cuando se produjo la reforma de Martín Lutero, luego del descubrimiento de América y las cruzadas.

El mundo donde viven trolls, hadas, brujas, orcos, elfos, hombres bestia, muertos vivos y otras criaturas es "básicamente similar al nuestro". El imperio, por ejemplo, es Alemania o el Sacro Imperio Romano Germánico; Bretonia es Francia; Kislev es Rusia; Ulthuan, Gran Bretaña; Tilea, Italia; Estalia, España; Naggaroth, Estados Unidos; Lustria, América Central y del Sur; Catay, China; Norsca, los vikingos y la península escandinava, entre otras regiones.


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