Los Rolling Stones de la pantalla grande Duros sin herederos

Todos protagonizaron éxitos en los ’80. Y ahora, con 60 años, vuelven a subirse al tren de Hollywood para ponerse enla piel de aquellos héroes.




Hay una película de Clint Eastwood que demuestra que a veces la experiencia vale más que la juventud. Se trata de “Jinetes del espacio”, una suerte de homenaje a la vejez como sólo Eastwood puede hacer. Allí, cuatro ex astronautas, todos setentones y canosos (interpretados por Clint Eastwood, James Garner, Donald Sutherland, Tommy Lee Jones y James Cromwell), logran resolver un grave problema para la Tierra gracias a esa sabiduría que da el inexorable paso del tiempo. Parece sólo una anécdota. Pero en Hollywood está pasando algo similar. Las ideas que sostienen a la fábrica de ilusiones se están volviendo anémicas. Y cuando eso pasa, los guionistas suelen echar mano al recurso más gastado de los últimos tiempos: reivindicar los ´80, y llamar a los que fueron protagonistas de los sucesos de aquella época dorada. Ahí están entonces, los nuevos “Jinetes del espacio”, los ya maduros Sylvester Stallone, Harrison Ford, el ahora reelecto gobernador de California, Arnold Schwarzenegger, y el carismático Bruce Willis, levantando pesas para que sus cuerpos que rondan los 52 y 60 y tantos años parezcan nuevamente jóvenes. O al menos, lo suficientemente atléticos como para correr, disparar, boxear y derribar autos en escenas medianamente creíbles e igual de renidoras que décadas atrás. La industria los necesita. ¿Y quién puede negarse a sentirse joven otra vez? Ellos, por lo menos, no. Sobre todo ahora que la industria de las continuaciones se puso en marcha. En un año que quedará marcado por los regresos más que por las nuevas ideas (este año estrenan “El hombre araña 3”, “Shrek 3, entre otros) ellos no podían quedar atrás. El primero en lanzarse al ruedo fue el musculoso Sylvester Stallone. Su película “Rocky Balboa”, es la sexta (¡!) de la saga del boxeador que supo convertirse en un ícono del hombre común que se abre paso en la sociedad norteamericana. La película no resultó un éxito como en los viejos buenos tiempos, pero al musculoso no le importó demasiado. El hombre ya viajó a Tailandia donde dirigirá y, claro, protagonizar, la cuarta parte de “Rambo”. La autoridades del nuevo gobierno militar de Tailandia no tuvieron muchos problemas con los planes de Rambo. Sólo le pidieron que cuide el medioambiente. El otro regreso que ya es un hecho (los curiosos pueden investigar en YouTube.com y ver ya un avance de la película) es el de Bruce Willis y su “Duro de matar 4” que estrenará el próximo 22 de agosto, co el título, aún sin traducir “Live Free or Die Hard”. Con sus 52 años, Willis no piensa darse por rendido ante el paso del tiempo. Pero decidió poner su película a tono con los tiempos. Las amenazas reales de la sociedad norteamericana tendrán su correlato en la pelea que deberá dar su personaje John McClain contra la organización de terroristas informáticos que quieren paralizar la vida en los Estados Unidos. Eso sí, las explosiones, como corresponde, estarán a la vista. De hecho, fueron tantas, que en noviembre del año pasado, las cercanías del aeropuerto de Los Angeles, estuvieron limitadas al tránsito por culpa del regreso  de Willis. Al gobernador de California será al que menos molestarán de los cuatro “dinosaurios” que regresan. Ocupado como está con sus actividades de gobierno, el hombre no pudo sumarse a la continuación de la saga de “Terminator”. Pero ya dio el OK para participar, en un cameo hacia el principio o final de la película. Hombre ocupado, al fin de cuentas, su aparición será una suerte de homenaje a si mismo en la película que ahora estará centrada en la supercomputadora Skynet. En cambio, Harrison Ford parece que está a dieta para alcanzar nuevamente la forma de su clásico e inolvidable Indiana Jones, que volverá para protagonizar una cuarta parte en la película producida por Georges Lucas Más maduros, ellos vuelven. Para los que ya los vieron. Y para ese público nuevo que quizás se deleite con estos héroes inoxidables.

Bruce Willis

La trama es bastante previsible. Pero en estas películas, es lo que menos importa. Un hacker lanza un ataque masivo a los sistemas informáticos de Estados Unidos, nada menos que un  4 de julio, día de la independencia nacional norteamericana. El hacker controla Internet, controla el tránsito y hasta los teléfonos celulares. Tiene a Washington en su mano. La solución, claro está, llegará de la mano del siempre cansado policía de Nueva York que suele usar, en cada entrega, la misma camiseta sucia y transpirada. Esta vez no será una excepción. John McClain está de vuelta. Con 52 años, Bruce Willis retoma el personaje que lo volvió popular en el cine después de su popularidad televisiva (con “Luz de luna”). El director, Len Wisemen (el mismo que dirigió “Inframundo”), ya adelantó que habrá autos saltando por los aires, helicópteros que estallan en pleno vuelo y esas persecuciones que caracterizaron siempre las películas de Bruce Willis. Aunque el título aún no tiene traducción, el estreno de “Live Free o Die Hard” está previsto para el próximo 22 de agosto en la Argentina, y para junio en el mundo. El regreso de Willis, además de asegurar taquilla, es, para él una buena noticia. Es que, en los últimos años, el carisma del actor no sirvió de mucho. Fuera de prestarle la voz a alguno de los personajes de “Vecinos salvajes”, Willis sólo protagonizó unas pocas buenas películas. Quizás en esa lista sólo haya que incluir “Ciudad del pecado” y “Sexto sentido”.

Stallone

Rocky Balboa ya es un ícono. Más allá de las malogradas sagas de la primer película. Una primer película cuya historia original le sirvió para ganar una nominación al Oscar como mejor actor y como mejor guionista, un honor que antes que él sólo habían recibido Charles Chaplin por “El gran dictador” y Orson Welles por “El ciudadano”. Por si fuera poco, aquel año, 1976, la primera “Rocky” fue elegida mejor película en lugar de “Taxi Driver” ,del hasta ahora postergado Martin Scorsese. El, Sylvester Stallone, fue el primero en planear este regreso de los cuatro dinosaurios del cine de Hollywood. Y aunque el asegura que le molesta que lo confundan con el mito que el mismo armó, la declaración no suena tan sincera. Sobre todo si 17 años después, y cuando tenía la posibilidad de enterrarlo para siempre, decidió no sólo volver a subirse al ring, con sesenta años ya cumplidos, sino también viajar a Tailandia para darle forma a  su otro héroe forzudo, “Rambo”. El siempre dijo que si hizo la sexta entrega de Rocky fue sólo para que los espectadores olviden el bodrio que fue la quinta. En sus propias palabras: “El incentivo mayor para volver a este personaje era hacer que la gente se olvidara de Rocky V, que fue una gran decepción. Me puse a pensar que si había algo que me gustaría arreglar era la despedida de Rocky para que fuera la que se merecía. En los últimos 15 años tuve muchos altibajos y muchas experiencias de vida, así que quise sumarlos a Rocky Balboa . Y compartirlos con la gente, que es exactamente lo que hice en la película original. Me gusta la idea de que la primera y la última sean similares: muy emocionales, y no tanto sobre las peleas de boxeo como sobre la pelea de vivir todos los días", dijo en una reunión con la prensa que se realizó en febrero de este año, en México, poco antes del estreno de su sexto filme. El, que sabe que todos sus viejos camaradas de los tiempos duros están de regreso, dice que lo hace por pura diversión.  "No sé si es una moda o qué esto del regreso de los héroes. Yo simplemente quería hacerlo. No se trata de dinero, porque  no ganamos dinero con esto. Sólo quería, para mi tranquilidad de espíritu, darle un buen final a la historia. Y lo mismo en el caso de Rambo. Me gusta la idea de tomar a un personaje que la gente conoce, 20 años después y traerlo a casa para darle su final. Me gustaría darles un merecido descanso final a todos estos tipos de héroe. Que vuelvan al inicio, darles las gracias, ir a su casa y cerrar la puerta... [suspira aliviado, melancólico] Se terminó.", dijo en México. Habrá que creerle entonces. Y dejarlo que se divierta.    

Arnold Schwarzenegger El reelecto gobernador de California no está para mostrar sus músculos cincelados en pantalla gigante, ni su pelo rapado al ras, ni sus camperas de cuero. Y mucho menos mostrarse matando a centenares de personas. Pero su viejo héroe aún lo espera. Si bien es cierto que “Terminator” se hará sin Arnold Schwarzenegger,  el gobernador republicano estará en la película aunque sea como un simple homenaje a si mismo: sólo aparecerá en un cameo al principio o al final del filme. El austríaco republicano,que está casado con María Shriver, la sobrina de John Fitzgerald Kennedy,y parte del clan demócrata del país, dejó de lado ahora su carrera cinematográfica. Una carrera que comenzó allá lejos y hace tiempo, con la más que modesta “Hércules en Nueva York”, donde él aparecía bajo el falso nombre de Arnold Strong, algo más relacionado a sus músculos que a su apellido difícil de pronunciar y de escribir. Pero fue gracias a “Conan el Bárbaro” de John Milius, y sobre todo a “Terminator” de James Cameron, que el fisicoculturista se convirtió en una estrella de Hollywood del rendidor cine de acción. En 1990, con Paul Verhoeven, filmó “Desafío Total”, y junto a “Terminator 2” de James Cameron, terminó siendo el protagonista de lo que hoy se consideran los pilares del cine de ciencia ficción.  Pero no todo fueron rosas en su carrera. A fines de los años 90, cuando estaba por filmar “Yo, Robot”, bajo las órdenes de Ridley Scott, tuvo que ser intervenido quirúrgicamente del corazón y se canceló el proyecto que luego protagonizó Will Smith. Sus días de pantalla grande estaban contados. Después de la operación, Schwarzenegger volvió con “El sexto día”,  de Roger Spottiswoode, y luego con “Daño Colateral” de Andrew Davis. Y antes de dar por cerrado su paso por los sets, filmó la tercera parte de la saga que lo hizo famoso “Terminator 3: La rebelión de las máquinas”, que dirigió  Jonathan Mostow. Ahora, sólo se permite un cameo en la cuarta parte mientras  sigue gobernando California. Aunque su gobierno es netamente conservador (prohíbe el casamiento entre homosexuales,por ejemplo), ahora  aprobó el estudio de células madre y proclamó hoy el 31 de marzo como “Día de César Chávez” en California, en honor al fundador del más importante sindicato campesino en Estados Unidos, entre otras medidas más populares. El sabe que la carrera presidencial en los Estados Unidos le está vedada (sólo pueden participar los nacidos en los EEUU). Pero el sueña con que una enmienda le permita hacerse del sillón máximo del país más fuerte del mundo. Algo que no va nada mal con su perfil de actor. Harrison Ford

Desde 1993, el regreso de “Indiana Jones” es uno de los más comentados. Pero sólo ahora, cuando Harrison Ford ronda los 64 años, es un hecho. Y en los set de filmación se encontrarán todos los viejos compañeros. Es que las aventuras del arqueólogo volverán a quedar en manos del director de siempre, Steven Spielberg, y del productor de siempre, Georges Lucas. Si hasta ahora n o pudo filmarse fue porque el guión que se había escrito parecía un verdadero fiasco. Y se sabe, a los regresos hay que hacerlos bien, o mejor guardarlos. El guión pasó por varias manos y Lucas le bajó el pulgar varias veces. Pero ahora parece que dieron en el clavo. Al menos, en la última Fiesta del Cine que se hizo en Roma, el actor anunció ante la prensa: "Todavía puedo involucrar al público en este papel, y estoy seguro de que los espectadores volverán a apasionarse en el cuarto capítulo de esta aventura cinematográfica entusiasmante. Claro que tomaremos en cuenta el paso del tiempo. Ya hicimos tres films en un mismo bloque temporal, y ahora hay que seguir adelante". Justamente en esa ida hacia adelante, el crecido Indi estará nuevamente junto a su padre de ficción, el aún más mayor Sean Connery. Pero la diferencia de edad significó incluso un cruce entre ambos actores. En la misma conferencia de prensa, en Roma, Ford aprovechó para vengarse de Connery que había dicho que ya estaba demasiado viejo para zser su hijo en la pantalla. "El se vengó de una frase dicha por mí aún antes, sobre el hecho de que si no nos apurábamos para hacer la película, él iba a ser demasiado viejo para ser mi padre", remató, y detalló que en verdad hay sólo 12 años de diferencia entre los dos. Como compañera femenina, la candidata más firme es la bella Cate Blanchett. La actriz está negociando para participar en la cuarta saga. Luego de “Babel” y “Escándalo”, la actriz, ganadora del Oscar por “El aviador”, sería la protagonista femenina de la película que comenzará a filmarse en junio. Mientras tanto, Harrison está a dieta para llegar en forma. "Come mucho pescado y mucha verdura, y aunque es duro sabe que será bueno para él. Harry quiere estar seguro de que Indiana estará como siempre", afirmó un amigo del actor  a la revista "Life&Style". La película, producida por Lucasfilm y distribuida en todo el mundo por Paramount, se estrenará en mayo del año que viene y será la última entrega. Al menos eso prometen ahora. En la película aparecerá además un hijo de Indy. El elegido es Shia La Beouf, un joven actor  de 20 años que participó de  "Yo Robot".  En cualquie caso, no está mal volver a verlo con su látigo y su sombrero.

 


Comentarios


Los Rolling Stones de la pantalla grande Duros sin herederos