“Los Schoklender son estafadores y traidores”

“Que me peguen a mí, pero que no toquen a la presidenta”.

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BUENOS AIRES.- De considerarlo como a un hijo pasó ahora a ser un “traidor”. Ese es el salto forzado que ha dado Hebe de Bonafini para alejarse de Sergio Schoklender, al intentar salvar a la institución Madres de Plaza de Mayo de las irregularidades por el manejo de fondos del Estado para la construcción de casas sociales.

Luego de que el gobierno nacional fijara la línea al cargar exclusivamente sobre el ex administrador de las Madres, su titular, Hebe de Bonafini, siguió el camino. En diálogo con la agencia oficial Télam, dijo ayer que “los Schoklender son estafadores y traidores”.

También reconoció que las discusiones con ellos por sus manejos “empresarios” empezaron hace dos años y admitió que debió haber sido “más desconfiada”.

Con respecto a la causa judicial, Bonafini consideró que “se está investigando muy seriamente para que vayan presos los que tengan que ir, eso lo tengo muy claro” y cuestionó a los medios que “trastocan para quedar como que somos igual que ellos”.

“Una cosa son los Schoklender y otra cosa las Madres, que pusimos el cuerpo durante 34 años para reivindicar a nuestros hijos como revolucionarios y nadie nos va a manchar”, enfatizó.

Bonafini precisó que “estos temas le vienen muy bien a Clarín y a Magnetto para decir ‘mirá quiénes están con el Gobierno’, porque con el tema de los hijos de Noble y de Papel Prensa están muy desprestigiados”.

Y continuó: “Me pegan a mí, le pegan a Cristina. Si me pegan a mí, no pasa nada... ¿qué más me puede pasar a mí?, pero no quiero que la toquen a la Presidenta porque no tiene nada que ver con esto”, advirtió.

Quien sí tendría que dar explicaciones, si es que el polémico juez Oyarbide no traba la investigación, será, una vez más, el ministro de Planificación Julio De Vido. Desde allí se enviaba el dinero a las provincias o municipios, que contrataron a la Fundación Madres para construir las casas. Schoklender administraba esos fondos.

El monto total que le transfirió el gobierno nacional desde el 2006 ronda los 300 millones de dólares.

Desde las oficinas de la entidad Madres, ubicada en el barrio porteño de Congreso, Bonafini ratificó la continuidad del proyecto Sueños Compartidos nacido hace cinco años para erradicar villas miserias y construir barrios con todos los servicios.

“El proyecto no se detiene, los pagos están todos, y los van a cobrar, y si en algún momento el depósito no alcanza, venderemos lo que haya que vender, pero se pueden quedar todos tranquilos porque vamos a pagar lo que haga falta”, aseveró.

Recordó que el proyecto Sueños Compartidos “nació de la mano de Sergio y era muy interesante” al precisar que “fue presentado al gobierno de -el ex presidente Néstor Kirchner- y de Jorge Telerman -ex jefe de Gobierno porteño- y fue aceptado”.

(Télam/Redacción Central)

“Una cosa son los Schoklender y otra las Madres”, dijo Hebe.


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