Los servicios públicos en la agenda



Actualizado a las 12:34

Salamanca, España (Jorge García, enviado especial). Fueron doce horas de vuelo hasta llegar al aeropuerto de Salamanca, donde la XV Cumbre de presidentes iberoamericanos con los reyes de España como anfitriones servirá de escenario para que el presidente Néstor Kirchner trasmita su pensamiento acerca de la posición del Gobierno frente a los organismos multilaterales de crédito y la vocación por el multilateralismo en materia diplomática.

Sin desdeñar la importancia de la agenda protocolar, las reuniones bilaterales y la posibilidad de abordar la realidad de las empresas españolas instaladas en nuestro país pasó a convertirse en el punto fuerte de las 36 horas que la comitiva presidencial permanecerá en suelo europeo. ¿Qué va a pasar con Aguas Argentinas? ¿Telefónica retira la demanda contra la Argentina en el CIADI? ¿En qué consiste el acuerdo ferroviario?

Esos interrogantes fueron algunos de los que se plantearon en el Boeing 757, que trajó al presidente Kirchner, acompañado por la senadora Cristina Fernández de Kirchner, y a tres de sus ministros, los de Planificación, Julio De Vido; de Defensa, José Pampuro y de Relaciones Exteriores, Rafael Bielsa. La comitiva oficial incluye también al secretario de Legal y Técnica, Carlos Zannini, la senadora Diana Conti y el vocero presidencial, Miguel Núñez.

En un vuelo sin sobresaltos y a la espera de los rigores del frío que aguarda en Salamanca, pudo saberse que las expectativas para que haya un rápido entendimiento con la empresa Telefónica habrían bajado por la exigencia de la compañía de insistir con el reclamo de aumento de tarifas. En el Gobierno entienden que la rentabilidad empresaria está asegurada y no es el momento para discutir. Con la crisis del 2001 y la pesificación en marcha, el contrato de la empresa que suministra servicio de telefonía ingresó a la Uniren (Unidad de Renegociación de Contratos) y aún no está resuelta la situación contractual de la concesión, cuestión que podría resolverse en este viaje.

Si el plan de acuerdo no avanza, hombres de fina sintonía kirchnerista imaginan que podría enviarse a audiencia pública un acta de contrato y que sea la compañía la que afronte los esfuerzos de solicitar incremento tarifario frente a los consumidores y las respectivas organizaciones que los defienden. Todo hace suponer que ese escenario sería adverso para el equipo de César Alierta.

En cambio, el ambiente en torno la posibilidad de que Aguas de Barcelona (AGBA) pueda esta convertirse en operadora del servicio de suministro de agua potable resultaría más favorable. Esta alentadora perspectiva tiene que ver con una sucesión de reuniones que el titular de AGBA, Enrique Simón, viene manteniendo con los principales ejecutivos de Suez, en la actualidad mandamás de Aguas Argentinas, en París. Como síntoma del buen rumbo que llevan esas consultas para las próximas horas está previsto que Simón concrete un encuentro de trabajo con el equipo de Kirchner.

El modelo de traspaso de accionistas al que aspira el Gobierno es similar a lo que ocurrió con Edenor, donde el grupo Dolphin de Marcelo Mindlin adquirió la mayoría accionaría para manejar la eléctrica pero con Electricé de France en minoría y operador técnico. La relación con Aerolíneas Argentinas está más calma desde que Antonio Matta se decidió a incorporar 500 trabajadores en la plantilla y a aplacar el conflicto gremial, aunque los problemas con los balances de la empresa aun siguen a la espera de solución.

La apuesta del acuerdo estratégico de Salamanca entre el gobierno de Kirchner y la gestión de José Luis Rodríguez Zapatero tiene que ver con la llegada entre el 2005-2010 a la Argentina de locomotoras y vagones. La operación debe realizarse con la RENFE española y permitirá que material rodante sea reparado en los talleres ferroviarios como el de Tafí Viejo y así garantizar mano de obra.

Notas asociadas: Está cerca un acuerdo por Aguas Argentinas


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