“Los testigos fueron claros”



NEUQUÉN (AN)- “Esperemos que los jueces sean muy duros porque no hay dudas de que estos son los asesinos de mi hermano” dijo ayer al término de los alegatos Patricio Durán Soto. Se manifestó conforme con el juicio, aunque dará la última opinión cuando se conozca la sentencia.

A través de su abogado Ricardo Cancela, la familia de la víctima pidió la pena máxima para el delito de homicidio simple: 25 años.

Patricio afirmó que en el juicio “los testigos fueron muy claros, ratificaron todo lo que ya habían declarado, ninguno se contradijo”. Por eso “no quedaron dudas sobre lo que pasó” y los imputados “merecen la pena máxima”, reiteró.

Los tres días que duró el juicio los familiares y amigos de Richard colmaron la sala de audiencias de la Cámara Segunda mientras otro grupo -que no pudo ingresar por razones de espacio- aguardaba novedades en la vereda. Todos llevaban remeras oscuras con el rostro de la víctima y el pedido de justicia.


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