Los toros patagónicos se ponen a prueba

Las cabañas de la zona aportan su genética para ser evaluadas en iguales condiciones de alimentación, sanidad y manejo. Se apunta a ofrecer al mercado un producto con mayor información.




Por INTA Valle Inferior

Alimentación. A base a pasto, lo que garantiza un buen desarrollo del rumen

En los últimos años la ganadería patagónica experimentó una transformación de sus sistemas productivos, especialmente en las áreas bajo riego donde la recría pastoril, el uso de la suplementación estratégica y la incorporación del picado de maíz y sorgo brindó una mayor estabilidad a lo largo del año.
Desde el punto de la genética, las cabañas patagónicas crecieron en cantidad y calidad, incorporaron genética adaptada a los planteos y tecnologías que permitieron obtener datos objetivos de su producción.


En este sentido, las actividades que realizan las cabañas para mejorar la selección de reproductores y aumentar el progreso genético, tienen un impacto en la producción de carne en la Patagonia. Solo en la región noreste de Río Negro y el partido de Patagones –Buenos Aires– se cuenta con un stock de más de 400 mil vientres y cerca de 21 mil toros.


Se calcula que reponer toros ante el descarte por edad, por deficiente estado sanitario o por mortandad, equivale a un 20% del total. En esa línea, se estima que se precisa poner a disposición de los criadores más de 4.000 toros cada año.
“Actualmente, no es posible contar con dicho número de ejemplares provenientes de cabañas y ello implica que muchos productores opten por dejar animales enteros sin ningún tipo de información de su propia producción o comprarle a algún vecino algún torito destacado”, señaló Edgardo Tejeda, coordinador de la prueba.


Frente a estas circunstancias, el INTA estableció convenios con la Asociación Argentina de Criadores de Angus y con la Asociación Argentina de Criadores de Hereford para crear un centro de prueba de toros en el INTA Valle Inferior del Río Negro.
En estas evaluaciones ingresan animales de alrededor de 12 a 15 meses de edad de cabañas inscriptas en las asociaciones que deben se puros de pedigree y/o puros controlados o registrados que se evalúan durante un año en igualdad de condiciones de alimentación, sanidad y manejo.

Mediciones objetivas periódicas ofrecen datos de calidad.


Las evaluaciones del año están nucleadas en tres índices que otorga el 30% de los puntos cada uno. Un índice de invernada conformado por la ganancia diaria de peso, área ojo de bife, grasa dorsal, grasa de cadera, grasa intramuscular. Además, se toma un índice reproductivo que mide circunferencia escrotal y calidad seminal y el tercer índice fenotípico que suma el resultado de tres juras. El 10% restante está dado por el índice de docilidad, agregado en esta última prueba como un dato más que interesante para los compradores.


De acuerdo a los resultados de este largo proceso de evaluación se elabora un ranking de los toros que se toma en cuenta para la venta en remate público que este año se realizará el 20 de octubre en la Sociedad Rural de Viedma con el martillo de la Cooperativa de Viedma y Patagones. “En esa instancia los criadores van a tener la oportunidad de adquirir toros con información de utilidad y elegir de acuerdo a las necesidades de mejora en cada rodeo”, indicó Tejeda.


Según Gabriela Garcilazo, investigadora del INTA Valle Inferior: “Muchos de los compradores esperan esta oportunidad porque comprobaron que se llevan animales criados a campo con buen desarrollo de rumen y sin exceso de gordura que pueden introducir a sus campos para comenzar a trabajar rápidamente”.

“Los toros de diferentes cabañas alimentados en iguales condiciones permiten a los criadores elegir con información certera”

Gabriela Garcilazo, Investigadora INTA Valle Inferior


En esta oportunidad se ofrecerá un dato adicional para los compradores mediante la entrega de los resultados de la evaluación genómica que fueron realizados a la mayoría de los toros en forma gratuita por la Asociación Angus.
Con la finalización de la cuarta prueba, en el mes de octubre comienza la “V Prueba Productiva de Toros Patagónicos” auspiciada por el Programa Ganadero de la Provincia de Río Negro con modificaciones importantes que pretenden potenciarla.


Este año el INTA Valle Inferior incorporó más superficie para el pastoreo de los animales, cambios en las instalaciones para mejorar el manejo animal y un calendario que contempla las tres juras fenotípicas programadas. Estas juras coinciden con los cambios de alimentación a pasto, el agregado de la suplementación estratégica y finaliza con un período de alimentación mixto entre pastoreo directo y silaje de maíz y suplementos a corral con posibilidad de medición de consumo residual.


Los investigadores señalaron que en un futuro se evaluarán los reproductores por eficiencia de conversión (kg de aumento peso ganados / kg de alimento consumidos) durante el período final de alimentación. Para lo cual será necesario incorporar la tecnología de medición que proporcionan los denominados “comederos inteligentes” que requieren una gran inversión a la infraestructura de la prueba.

Dato

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Las cabañas patagónicas que venderán 26 toros evaluados y 40 vaquillonas, el 20 de octubre en la Rural de Viedma.

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