Los votantes cumplieron el rito y los candidatos su costumbre

Los partidos políticos pusieron en marcha un poderoso aparato electoral, como es costumbre, cuyos refuerzos fueron más notorios en los barrios. Entre el MPN, la Alianza y el justicialismo se contrataron unos 1.500 vehículos, por los cuales pagaron entre 50 y 200 pesos cada uno. Los locales atendieron consultas de los electores durante toda la jornada y en las oficinas del Registro Civil se produjeron aglomeraciones de votantes en busca de sus documentos de identidad.



NEUQUEN- La capital neuquina amaneció con vértigo electoral. Desde muy temprano, los partidos desplegaron todo el aparato y cientos de vehículos cumplieron con la ceremonia de transportar votantes, algo en lo que el Movimiento Popular Neuquino sacó una clara ventaja sobre los demás competidores.

La avenida Argentina y el Parque Central fueron el escenario elegido por los jóvenes que volvían de los locales nocturnos de Cipolletti y de otras ciudades rionegrinas, a raíz de la veda que comenzó a regir desde el primer minuto de la víspera en esta provincia. Algunos votantes trasnochados esperaron la apertura de las mesas para cumplir con su obligación cívica y luego entregarse a Morfeo.

Los candidatos de mayor experiencia en este tipo de lides respetaron las cábalas de siempre, algo en lo que Jorge Sobisch demostró ser implacable e incluso reveló las que siguen su mujer y sus hijos.

En menor medida, lo siguió Oscar Massei que no pudo usar la bufanda por cuestiones obvias. Al mediodía los termómetros marcaban 18 grados con ocho décimas.

Los que estuvieron de parabienes fueron los transportistas de la región, porque los partidos contrataron todos los rodados disponibles en éstas y en el resto de la ciudades del Alto Valle.

Entre el MPN, la Alianza y el justicialismo contrataron más de 1.500 vehículos, por los que pagaron desde 50 hasta 200 pesos.

La diferencia estuvo en el tipo y tamaño del rodado e incluso en el confort.

Así, entre las 8 y las 18, la ciudad se vio inundada de taxis, remises y utilitarios yendo y viniendo desde las promotoras hasta las escuelas y desde las mesas hasta los domicilios de los votantes.

El MPN tuvo un despliegue ostentoso e incluso puso en la calle vehículos con inscripciones proselitistas del intendente de Cipolletti, Julio Arriaga, quien hace un mes manifestó su apoyo a los candidatos Jorge Sobisch y Luis Manganaro.

Según los datos suministrados por fuentes que trabajaron en el operativo, el partido provincial contrató 72 camionetas utilitarias a 150 pesos cada una. Además alquiló 110 autos entre taxis y remises por los que pagó 90 pesos por cada uno.

El parque automotor se completó con 500 vehículos particulares por los que el partido desembolsó 50 pesos, además de vales de nafta por cinco pesos.

La Alianza utilizó alrededor de 300 vehículos entre contratados, particulares y utilitarios. Por esa cantidad, la coalición desembolsó valores similares al MPN.

El PJ optó por los autos de sus afiliados y además contrató tres combis por las que abonó entre 140 y 200 pesos.

No se produjeron inconvenientes ni demoras de ningún tipo, una clara muestra de la cultura cívica fortalecida en los últimos 16 años de democracia, reconocieron las autoridades de mesa.

En todas las mesas, la incertidumbre hacia dónde irían los votos de los simpatizantes de la ortodoxia del MPN fue tema de conversación.

Alrededor del mediodía, más del 35 por ciento de los empadronados ya había votado y fue hacia esa hora cuando hubo mayor cantidad de gente en la calle.


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