Lula atacó al FMI y se acerca a la posición argentina

BRASILIA (Télam-SNI) - El presidente Luiz Inácio Lula da Silva criticó ayer al Fondo Monetario Internacional (FMI) por aplicar una "única receta de ajuste fiscal duro" sobre los países pobres y recomendó al organismo multilateral hablar de "crecimiento económico y distribución de la renta".

"El FMI tendrá que cambiar su comportamiento. No puede tener para el desarrollo de los países pobres una única receta, que es un ajuste fiscal duro, que muchas veces no permite que los países crezcan", dijo Lula da Silva en una videoconferencia organizada por el Banco Mundial (BM) en París.

"Es preciso que el FMI adopte un lenguaje de distri

bución de la renta y que comience a hacer una diferenciación entre lo que es inversión productiva y lo que es deuda", acotó Lula.

Además, destacó que "a veces el Banco Mundial anuncia una ayuda, pero no podemos gastarla porque tenemos que cumplir un superávit fiscal primario".

Las declaraciones del presidente brasileño -levantadas por la agencia ANSA- se producen mientras una misión del FMI revisa en su país el acuerdo por 14 mil millones de dólares que firmó en noviembre pasado.

Los analistas creen que la primera revisión técnica será aprobada debido a que Brasil viene cumpliendo todas las metas, entre ellas la del superávit fiscal primario del 4,25 por ciento del Producto Bruto Interno (PBI).

En cuanto a su política económica, basada en rígidas y ortodoxas políticas fiscal y monetaria, Lula opinó que Brasil dio una "demostración extraordinaria, que fue garantizar la estabilidad macroeconómica del país sin inventar ningún plan económico, apenas recuperando aquello que ningún político puede perder que es su credibilidad".

"Encontramos un país con un riesgo prácticamente a 2 mil punto y hoy está a menos de 500. No teníamos financiamiento para nuestras exportaciones y hoy lo tenemos", completó.

En enero del 2003, cuando comenzó su gobierno, Lula da Silva aumentó -sin que el FMI se lo pidiera- el nivel del superávit fiscal primario destinado al pago de los intereses de la deuda, del 3,75 al 4,25 por ciento del PBI.

Para los críticos de la oposición, el plan del gobierno ha llevado a la recesión que experimentó el país en el 2003, debido también a las altas tasas de interés que puso el gobierno para mantener bajo control a la inflación, uno de los compromisos adquiridos con el Fondo Monetario.

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