Lula intenta sortear su peor crisis política: temen la fractura del PT

Una comisión especial del Congreso investiga casos de corrupción.



BRASILIA (AFP/DPA/ AP) – El Congreso brasileño abrió ayer su primera investigación oficial sobre corrupción en la administración del presidente Luiz Inácio Lula da Silva.

La comisión parlamentaria de investigación (CPI) fue instalada al final de la tarde para tratar de aclarar una denuncia de coimas en los Correos, la primera de una serie de acusaciones que abrió la que comienza a ser considerada la peor crisis política en los dos años y medio de gobierno del Partido de los Trabajadores (PT, izquierda).

El PT -que teme que la comisión se convierta en un palco electoral para la oposición- ha conseguido que la investigación acepte cernirse a las denuncias en los Correos, poniendo así una barrera formal a otras denuncias que están aflorando. Los aliados del gobierno ocupan 19 de los 32 puestos de la CPI.

Las CPI son poderosos instrumentos que tienen la atribución de ordenar el levantamiento del secreto bancario, fiscal y telefónico de personas sospechosas, con un fuerte impacto social y político. En 1992, un procedimiento de ese tipo condujo a un juicio y a la renuncia de Fernando Color de Mello.

En tanto, los sectores de izquierda del Partido de los Trabajadores (PT) de Brasil podrían dejar la agrupación, desencantados ante la ola de denuncias de corrupción que sufre, advirtió uno de sus líderes, el diputado Chico Alencar. “Después de la resistencia a la dictadura, estamos viviendo nuestro peor período político. Crece en la sociedad, y eso nos alcanza también a nosotros, el desencanto”, dij En lucha para amainar la peor crisis política de su gobierno, Lula da Silva preparaba reformas políticas que regirían para las elecciones presidenciales del próximo año para hacer más transparente la política brasileña. Las reformas, que incluirían normas estrictas para crear partidos políticos y elegir legisladores, irían al congreso en 45 días.

Cuatro personas, entre ellas dos ex militares, fueron detenidas este jueves bajo sospecha de haber pagado coimas a un director de Correos, en un caso que desató una grave crisis política en Brasil, informó la Policía Federal (PF). Los ex oficiales -José Santos Fortuna Neves, del Ejército de tierra, y Arlindo Gerardo Molina Gonçalves, de la Marina- son sospechosos de haber contratado a dos civiles, Carlos Mancuso Vilela y Joel Santos, para realizar la operación ilegal del pago de coima a un funcionario de Correos.

En tanto el Partido Trabalhista Brasileño (PTB) decidió entregar sus cargos gubernamentales y apoyar a su líder Roberto Jefferson, que denunció coimas pagadas por el oficialista Partido de los Trabajadores (PT, izquierda), aunque seguirá integrando la base de apoyo al presidente.


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