Macabro hallazgo hizo un niño en una chacra

Se topó con un perro que llevaba entre sus dientes un cráneo. Cuando avisaron a la Policía, los rastrillajes permitieron dar con los restos de un hombre que habría desaparecido en Roca.



ROCA (AR)-Un pequeño que se desplazaba en bicicleta por la zona de chacras, encontró un cuerpo destrozado por la acción de los perros, que correspondería a una persona que era intensamente buscada desde el 14 de mayo pasado.

La víctima sería Héctor Raúl Sepúlveda Barra, de 35 años y con domicilio en el barrio Islas Malvinas de Roca.

Familiares de la víctima reconocieron ayer las prendas que tenía el cuerpo sin vida como las de la persona desaparecida. Además, en el pantalón del muerto se encontró la cédula de identidad a nombre de Sepúlveda Barra.

El macabro hallazgo se produjo ayer al mediodía, en un canal de riego que corre paralelo a la ruta 22, y ubicado a unos 800 metros al sur de esta vía y a 150 metros al oeste de la ruta 6.

Alrededor de las 12, un pequeño que iba en bicicleta se topó con una escena tétrica: un perro corría con una cabeza humana en la boca. Inmediatamente avisó a una persona mayor, quien se comunicó con la comisaría Tercera.

Desde allí se envió una comisión, que a poco de rastrillar los alrededores se encontró el cuerpo sin vida y mutilado por los perros en el fondo de un desagüe. La cabeza estaba a unos cien metros al norte, en medio de un viñedo.

A simple vista, la víctima estaba desfigurada por el accionar de los animales. Sin embargo, el pantalón, los borceguíes y la hebilla del cinto encontrada, fueron reconocidos por los familiares de Sepúlveda Barra. Los datos también se confirmaron con el hallazgo del documento de identidad.

Al cierre de esta edición se estaba realizando la autopsia en la morgue del Poder Judicial. De todos modos se presentaba como una tarea muy difícil establecer las causas de la muerte, debido al mal estado que presentaba el cuerpo.

Sepúlveda Barra fue visto por última vez el 13 de mayo, luego de avisarle a sus familiares que iba a salir. No se llevó su Fiat Multicarga ni su bicicleta.

El 14 de mayo su esposa -que estaba embarazada- empezó con contracciones y fue trasladada al hospital de Regina donde tuvo un bebé.

Ese mismo día, se recibió un llamado telefónico en el nosocomio. Sólo se pudo establecer que quien hablaba era un hom-bre, y preguntaba si la mujer precisaba pañales o algo más. También dijo que Sepúlveda Barra estaba bien, pero que no podía llegar a Regina por los cortes de ruta. Desde ese momento no se tuvieron más noticias de él.

Posteriormente, el juez Emi-lio Stadler ordenó un allanamiento en la vivienda que la víctima compartía con su familia, aunque con resultados negativos.

Los familiares y conocidos aseguraron que Sepúlveda Barra no tomaba bebidas alcohólicas, y que no tendría causas aparentes para abandonar su hogar.

De todos modos se esperaba la culminación de la autopsia para ver si algún dato permitía orientar la investigación.

Sin embargo, entre los investigadores había algunas dudas con respecto a un suicidio, ya que no encontraban motivos para que residiendo del barrio Islas Malvinas, recorriera tantos kilómetros para quitarse la vida.

En tanto, ayer por la tarde se estaba tamizando el material que se sacaba del fondo del desagüe, y se analizaba sobre un nailon.

Además se pasaba el detector de metales, ya que no se descartaba la posibilidad de que se encontrara algún proyectil entre los restos de barro y piedras.


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