Macri busca alianzas con gobernadores “castigados”
Se reunirá esta semana con De la Sota. Espera una señal de Scioli.
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En la concepción macrista la elección del 2013 es crucial.
BUENOS AIRES (ABA).- La invocación de Mauricio Macri al rol que están jugando sus pares de Buenos Aires, Daniel Scioli, y de Córdoba, José Manuel De la Sota (con quien se reunirá esta semana), son parte de la estrategia del jefe de Gobierno porteño. “Más allá de su gestión en la Ciudad, Macri es candidato a presidente en 2015 y sus expresiones políticas deben ir en ese sentido”, afirmó a “Río Negro” el jefe de la bancada del PRO, Federico Pinedo. Macri volvió en estos días a jugar fuerte en definiciones sobre Scioli y De la Sota, a quienes un importante sector de la sociedad antikirchnerista observan con expectativas. Acerca de Scioli lamentó que continúe en el Frente para la Victoria, y le sugirió asumir lo que piensa sobre el kirchnerismo; un mensaje sutil hacia el peronismo disidente que sigue esperando un “salto” del ex motonauta hacia la oposición, algo por ahora inviable. Con De la Sota, la cuestión es distinta. Al respaldar la ofensiva judicial del gobernador cordobés, Macri busca consolidar la idea acerca de un esquema injusto por el cual la presidenta premia o castiga a las provincias de acuerdo con sus simpatías políticas. De acuerdo con la táctica implementada por Emilio Monzó, el próximo jueves Macri mantendrá un encuentro con el mandatario cordobés en un acto disfrazado de acontecimiento cultural (la inauguración de la Casa de la Ciudad de Buenos Aires en Córdoba), algo parecido a lo ocurrido con el intendente de Neuquén, Horacio “Pechi” Quiroga, quien pese a desmentidas está cada vez más cerca del macrismo. También el gobernador correntino, Ricardo Colombi, tiene una relación cada vez más tirante con la Casa Rosada. Al igual que Córdoba ya llevó su reclamo por fondos adeudados a la Corte Suprema. “No habrá un acuerdo político (con De la Sota), lo importante es la visualización de la gente de un importante conglomerado opositor”, graficó ayer un diputado del PRO. Con estas “movidas” Macri busca ganar tiempo en dos cuestiones que lo desvelan: las candidaturas de cara a 2013 y como sobrellevar la gestión metropolitana en un clima de creciente enfrentamiento con la Casa Rosada. En la concepción macrista la elección de 2013 es crucial. Apuntando al senado (una de las debilidades del PRO es carecer de representantes en esa Cámara) barajan dos posibilidades: Una lista encabezada por Horacio Rodríguez Larreta o un tándem Pinedo-Gabriela Michetti. La otra preocupación de Macri es la escalada de conflictos cuyo epicentro fue el paro en los subtes, en el cual hay una tregua precaria. En este caso volvió a “victimizarse” cuando dijo “el problema soy yo, si me bajo del 2015 se arregla todo”. Con esa postura -diseñada por Jaime Durán Barba- hizo eje en una sensación de hostilidad agigantada por la media sanción del traspaso de los fondos judiciales del Banco Ciudad al Nación.
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