Malena canta el tango
Recibió el premio internacional “Cubadisco 2012” con Calle 13.
Es uruguaya y canta tangos con su voz potente (aunque cálida) desde hace más de una década. A sus primeros discos, “Temas pendientes”, “Puro verso”, “Viajera” (editado en Argentina) y “Malena Muyala en el Solís” – teñidos de milonga y candombe– se sumó, recientemente, “Pebeta de mi barrio” (el segundo editado en Argentina, por Los Años Luz, premiado en los internacionales “Cubadisco 2012”, junto con Calle 13 y Yamandú Costa, de Brasil). “Voy por primera vez a la Patagonia –adelanta la cantora a “Río Negro”– aunque en estos años canté en otras ciudades. A veces parece que cuando uno habla de tango en Argentina, se fragmentara sólo a Buenos Aires, pero tengo amigas en todo el país que disfrutan de las milongas y del candombe”. –Éste es un material distinto… –En Uruguay se editó junto con un libro. Recorrimos todos los barrios de Montevideo e invitamos a la gente a que nos contara algún recuerdo relacionado con el espíritu tanguero. Llegaron un montón de memorias relacionadas con el tango y el recuerdo de la gente. Con diez canciones que los vecinos evocaron en su relato, grabé el disco. Compuse, puntualmente, una canción que habla de lo que significó esta movida. –Aparecen nuevas generaciones tangueras que proponen sus propias fusiones y mirada. ¿Cuál es la tuya? –Si bien mi familia tiene mucha cultura tanguera, considero que los artistas se deben a la cultura en la que viven. Si existe el género hasta el día de hoy, es lo que decís: se fue modificando, amoldando a su propio tiempo. No podemos pretender que siga siendo el mismo que hace cien años. En Uruguay tuvimos influencias de los afrodescendientes y empieza a fusionarse con otros ritmos (milonga, candombe). Eso lo viví con mucha naturalidad. Hace 20 años, podíamos tener dudas sobre qué entraba o no en el género. Hoy existe toda esta movida que mencionás, en la que hay mucha gente joven fusionando con su modo de vivir. Creo que lo vivo con libertad, siempre basada en las raíces pero sin ataduras. Trato de trabajar con los colores, la sonoridad y la tecnología que tenemos en la actualidad. –¿Cómo evoluciona cada etapa en tu música? –Es una pregunta bien difícil, porque estoy siempre mirándome, analizándome, pero sigo transitando… y cuando miro atrás, noto que hay discos que fueron grabados en un momento en particular y eso se nota claramente. A veces no es fácil encontrar un hilo conductor en toda la obra y a veces elegís los temas o los arreglos simplemente porque te gustan. En este disco, está claro el hilo conductor y la paleta de colores muy bien seleccionada. Es importante para mí porque el repertorio lo eligió la gente. –En esto de mirar alrededor… ¿a qué le cantás hoy? –Siempre tuve la tendencia a buscar las cosas que unen a las personas más que sus discrepancias. Trato de volcar eso, un poco de lo que se trata la existencia. Mirar al otro, identificarse con otra persona, encontrar los puntos en común que nos fortalecen como sociedad. La cantora se presentará el domingo, a las 23, en la Casa de la Cultura de Roca, mientras que el lunes, a las 21, lo hará en el escenario de Planas 4005. Las entradas, desde 100 pesos, pueden obtenerse en Alcorta 26, en www.viaticket.com.ar o en cada uno de los espacios.
Paula Gingins pgingins@rionegro.com.ar