Malestar por falta de un estudio de impacto ambiental en Bariloche

La ruta podría traer grandes cambios. Reacción de los ecologistas. La empresa pedirá adecuar el proyecto.

SAN CARLOS DE BARILOCHE (AB).- La ausencia de un estudio de impacto ambiental que acompañe el emplazamiento de la ruta de circunvalación a esta ciudad generó malestar en las organizaciones ambientalistas locales. "Es increíble que una obra de esta magnitud no cumpla con la normativa vigente", aseguró el ecologista José Gámez.

Como informara "Río Negro", la construcción de 14 kilómetros de ruta comenzó sin haberse evaluado los aspectos ambientales y sociales que el proyecto genera. El ingeniero Roberto Da Silva, representante técnico de la empresa contratista, y Cristina Flores, a cargo de la secretaría municipal de medioambiente, reconocieron el problema y aseguraron que el estudio de impacto ambiental debió haber sido contemplado en la licitación de la obra.

Ni en la licitación ni en el contrato se previó este aspecto, el cual es obligatorio mediante ordenanza municipal. Hugo Santamaría, de la organización ciudadana para la defensa del patrimonio natural y cultural de esta ciudad "Comunidad del Limay", aseguró que esta falencia muestra una vez más la ligereza con la cual algunos funcionarios llevan a cabo su tarea. "Somos conscientes que la ruta de circunvalación permitirá descongestionar el tránsito del centro de la ciudad, algo muy necesario, pero creemos que debe ser realizada con la planificación adecuada, para no tener que reparar luego daños no previstos", afirmó

Rosemarie Maderholz, miembro de la Comunidad del Limay, calificó como una "negligencia" la falta del estudio y se preguntó "¿quién se hará responsable si el día de mañana hay que solucionar aspectos que se podrían haber previsto?". La ecologista aseguró que está en favor de la nueva ruta, ya que es menos peligrosa que el actual tránsito de camiones por la calle Onelli. "Hoy en día circulan camiones con combustibles y camiones chilenos con cargas que desconocemos por el medio de la ciudad", dijo.

En el éjido municipal, donde se emplaza la ruta, rige la ordenanza municipal 217-C, sancionada en el año 1989, la cual estipula claramente las normas y los procedimientos a seguir para la confección de un estudio de impacto ambiental.

La ordenanza tiene por objetivo compatibilizar el crecimiento y desarrollo de la ciudad con la preservación de la calidad ambiental y de vida de sus habitantes, así como ejercer el contralor de obras y construcciones públicas y privadas, contemplando el cuidado de su patrimonio natural.

La ruta de circunvalación corre paralela a la reserva natural Parque Nacional Nahuel Huapi, en la zona del valle del Challhuaco, un lugar que tiene una protección especial. "El desarrollo que tendrá lugar junto a la nueva ruta debe ser previsto, regulado y difundido con urgencia", exigieron los ecologistas.

Da Silva, de la empresa contratista Hidraco, aseguró a este medio que su empresa encargará una "adecuación ambiental del proyecto existente", lo cual se puede hacer en forma paralela a los trabajos de la traza.

Desde la esfera oficial se informó que el tema de la ruta de circunvalación está "en estudio". El cambio de gobierno se llevó a cabo en el mismo tiempo en que se iniciaron las obras viales, razón por la cual muchas cosas que se daban por supuestas pasaron por alto.

Esto llevó a que la actual titular de la cartera de Medio Ambiente insuma casi cien días para solicitar el estudio de impacto ambiental. La medida causó sorpresa en la empresa contratista, que en la actualidad se ve imposibilitada de cumplimentar el tardío requerimiento y sólo realizará una adecuación de los estudios hacia el proyecto ya aprobado.

Las autoridades aún analizan el tema

SAN CARLOS DE BARILOCHE (AB).- Desde el municipio local aseguraron que la directora de Medio Ambiente, Cristina Flores, se dedicó a estudiar la obra proyectada ni bien asumió sus funciones. Dicho proyecto tendría aspectos que definieron como "confusos". Entre ellos está la falta de prever un estudio de impacto ambiental.

No obstante el municipio avala la obra, en la cual Vial Nacional invertirá cerca de 10 millones de pesos. Destacaron que "la construcción de la ruta da trabajo a unas 60 personas" y que "por la importancia que tiene la obra para la ciudad, la municipalidad tiene amplias expectativas en la marcha de los trabajos".

Los secretarios de Obras Públicas, Juan Carlos Alvarez y de Tránsito, Roberto Ahumada, pusieron el acento en el ordenamiento que provocará la obra en la ciudad, con la consiguiente mejoría en materia de seguridad vial.

Alvarez recordó que hasta la pavimentación de la ruta 258 entre El Bolsón y Bariloche, el tránsito pesado que recorría el país hacia o desde el sur iba por la ruta 40. "Cuando se inauguró la ruta, todos esos camiones se vinieron a la ciudad, provocando un serio deterioro en nuestras calles y un malestar considerable entre los vecinos, que deben soportar el paso de camiones durante todo el día" manifestó el funcionario.

Roberto Ahumada destacó -en la consulta efectuada por este medio- que la circunvalación "también traerá aparejada una mejoría sustancial en materia de seguridad vial, ya que las calles de la ciudad no están preparadas para un tránsito pesado tan intenso. De esta manera será ostensible la disminución de los accidentes", manifestó. (AB)

La evaluación

SAN CARLOS DE BARILOCHE (AB).- Técnicos locales explicaron que una evaluación de impacto ambiental se realiza en varias etapas, las que comienzan con una detallada descripción de los ambientes que serán afectados por el proyecto. Esto permite identificar posibles impactos sobre sectores que representan un ambiente especial o particularmente sensible a la obra.

Se debe prestar atención a la fauna y las áreas que representen para alguna especie un sitio de cría, nidificación o recurso alimentario. También pueden detectarse o descartarse la presencia de valores culturales, arqueológicos, de carácter geomorfológico o geológico y aguas subterráneas que cumplen importantes funciones en el balance hídrico de la cuenca aguas abajo de la zona de implantación del proyecto, entre otros.

Seguidamente se elabora un listado lo más detallado posible de todas las acciones previstas y contingentes del proyecto, considerando los efectos que estas pueden tener sobre los tres grandes grupos de componentes del ambiente: el medio físico (geología, geomorfología, aguas superficiales y subterráneas, suelos); el medio biológico y el medio social y económico (poblaciones, barrios, economía local y regional, tenencia de la tierra y la condición social de sus habitantes).

Una vez identificados los efectos negativos del proyecto, se procede a definir cuáles de éstos pueden mitigarse o eliminarse, introduciendo modificaciones. Estas, por lo general, suelen aumentar los costos del proyecto.

Aquellas acciones que se consideren no mitigables o que no pueden evitarse (como puede serlo la tala de árboles en una ruta que necesariamente debe atravesar un bosque) pueden compensarse con acciones que mejoren el ambiente en otros sitios cercanos a la obra (la reforestación de superficies equivalentes con especies nativas).

En el caso particular de las rutas, estas suelen afectar seriamente el paisaje dejando grandes superficies en forma de medialunas desnudadas en los cambios de pendiente, muy expuestas a la erosión meteorológica.

Las superficies tardan mucho tiempo en revegetalizarse naturalmente y necesitan acciones de estabilización, bioingeniería y revegetalización para lucir nuevamente saludables. Los cortes en el terreno suelen afectar los cursos de agua subterránea por efectos de barrera y/o drenaje, muchas veces produciendo daños económicos a lugareños que las aprovechaban para su producción.

Los consultados aseguraron que "La experiencia demuestra claramente que es un falso ahorro no adecuar ambientalmente las obras de gran magnitud. Los efectos negativos no detectados, tanto de carácter biofísico como sociales y económicos, suelen acarrear serios costos a las comunidades para ser revertidos. Muchas veces con una ligera modificación del proyecto en cuestión y un aumento en la inversión inicial, estos efectos pueden ser minimizados". (AB)


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