Marchas, misas y promesas al cumplirse un año

Tres mil personas participaron en los actos. Funcionarios de Nación respaldaron a los jueces que investigan el caso y se quejaron de que las autoridades santiagueñas no ponen voluntad para hacer respetar



SANTIAGO DEL ESTERO (DyN).- Al cumplirse ayer un año del descubrimiento del llamado "doble crimen de La Dársena", más de tres mil personas participaron ayer de marchas, misas y actos en reclamo de justicia para las víctimas, Leyla Bshier Nazar y Patricia Villalba.

En tanto, dos funcionarios nacionales que asistieron a la movilización, el secretario de Derechos Humanos, Eduardo Luis Duhalde, y el de Justicia, Pablo Lanusse, reiteraron el compromiso del gobierno en la lucha contra la impunidad y le garantizaron a los jueces locales que "puedan hacer su trabajo a conciencia, en el marco de la legalidad".

Duhalde también lanzó una dura crítica hacia el gobierno de Mercedes Aragonés al sostener que en Santiago "no hay voluntad política seria en mejorar la situación de los derechos humanos más allá de lo declarativo". Y, en ese marco, pidió "a los enquistados en estructuras del poder que siguen violando los derechos humanos, que cesen en sus actitudes y se aparten del camino en vez de querer continuar perpetuando esta situación de injusticia que hoy el pueblo no está dispuesto a soportar".

Duhalde y Lanusse pusieron ayer en marcha la delegación local de Derechos Humanos y la comisión "Anti-Impunidad", las primeras que se lanzan en el país.

Además, explicaron que se reunieron con la jueza María del Carmen Bravo y el juez federal Angel Toledo para "requerir información sobre la marcha de las causas" por el doble crimen y desaparecidos y "reiterarles el apoyo que la Nación presta al desarrollo trasparente e independiente del Poder Judicial tan severamente cuestionado".

Por otra parte, desde la mañana miles de personas acompañaron a Olga Díaz, Juan Villalba y Younes Bshier en los actos en memoria de Leyla y Patricia, que comenzaron en La Dársena, el sitio donde fueron hallados sus cadáveres. Allí se descubrió un monolito con las fotos de las jóvenes muertas cuando tenían 22 y 26 años y se ofició una misa en la que se pidió por su descanso eterno y por justicia a su memoria.

Luego, a las 18.30 la cuadragésimo quinta marcha de silencio se inició en la localidad de La Banda y tras recorrer casi ocho kilómetros a pie, los familiares hicieron una parada frente a monolito en honor al extinto obispo Gerardo Sueldo, donde se sumaron los funcionarios nacionales y se descubrió una placa con los nombres de víctimas de crímenes aún impunes, para después seguir rumbo a la plaza Libertad.

La movilización se efectuó bajo cierta tensión en la ciudad, dado que la Casa de Gobierno seguía rodeada de vallas, la gobernadora y su marido, el caudillo peronista Carlos Juárez, estaban fuera de la provincia, y un edicto policial firmado por el comisario Luis Angel More que prohíbe las reuniones en lugares públicos sin previa autorización fue publicado ayer en el Boletín Oficial.

Lo cierto es que los familiares de las víctimas renovaron hoy sus votos en la lucha por conseguir justicia a la vez que recordaron con dolor el cruel final de las veinteañeras.

Olga Díaz, la mamá de Patricia, dijo que tras la muerte de su hija se le ha "detenido el tiempo" y pidió que a la jueza "se le mueva el corazón y detenga a los asesinos. Tiene todo en sus manos para hacer justicia".


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