Mario Cifuentes: ¿cómo construyó su emporio en la región?

OPS era ignota y, de pronto, se hizo opulenta. Los bienes familiares crecieron. Hoy está en crisis. Pero las inversiones de su dueño florecen en España y Argelia.



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Varios pisos de este costoso edificio de departamentos de Neuquén pertenecen a Cifuentes.

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Generoso sponsor. El Club Cipolletti lució el logo de OPS.

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ZONA DE INVESTIGACIÓN: EL CASO OPS

Mario Cifuentes “puchereó” en los ‘90 hasta bien entrados los 2000, recuerdan amigos suyos. Todos sus emprendimientos fracasaban. Su suerte empieza a mejorar cuando se dedica al movimiento de suelos con Geoterra. Pero en el kirchnerismo se produjo el boom de crecimiento que dejó a muchos con la boca abierta.

Al cierre del balance 2003, OPS registraba apenas un saldo favorable de $ 73.239 pesos. Sólo un año después saltó a $ 766.269. Los créditos por ventas crecieron de 0 pesos a 2.088.765 en ese período. En 2004 el patrimonio neto de la firma era de 2.800.000 y saltó a 43.735,255 a inicios de 2009 (el doble respecto de 2008).

La expansión que reflejaban los balances era perfectamente visible para los ciudadanos: hileras e hileras de camiones con el logo de OPS se podían ver en Cipolletti -sobre Ruta 22-, Añelo y Rincón de los Sauces. También sorprendía la descomunal flota de máquinas Caterpillar.

De simple sociedad dedicada a la topografía y movimiento de suelos, OPS se convirtió desde 2003 en un emporio capaz de realizar obras de asfalto, remediaciones ambientales, impermeabilización de canales, construcción de ductos y conexiones petroleras, montajes industriales, mantenimiento de caminos… lo que se pidiera.

OPS, a su vez, fue generando muchas empresas satélites, ideadas para satisfacer todas sus necesidades operativas y para expandir sus negocios a la minería, las energías alternativas, el agro, la actividad inmobiliaria, incluso a eventos deportivos, transporte, alimentación, etcétera.

Al ritmo de este boom, las propiedades de la familia Cifuentes y de sus empresas fueron en aumento. Aquí algunas de las que posee, le atribuyen o se comporta como propietario:

• Edificio de 8 pisos de OPS en calle Julio Roca, Neuquén. Otras fuentes dicen que lo alquila.

• Obra de Alem y M. Muñoz, Cipolletti (paralizada).

• Dúplex en edificio sobre Diagonal Norte al 100.

• Locales y varios departamentos en edificio de Buenos Aires y Tte. Ibáñez, envidiable ubicación de Neuquén.

• Departamento en Torre Le Parc (F. Alcorta y G. Salguero), Buenos Aires.

• Departamento en Salguero y Libertador, Buenos Aires.

• Dúplex sobre calle Posadas, en Buenos Aires.

– Inmuebles en Rincón de los Sauces y Añelo.

• Chacra con cerezos y depósito de camiones sobre Ruta 151, cerca de Cinco Saltos.

• Chacra en Cipolletti.

• Departamento sobre Yrigoyen, en Cipolletti.

• Casa en calle Aravaca Hoces de la Hermida, en Madrid.

• Casa en calle Condes del Val en Madrid.

• Departamentos en Villanueva de la Cañada, en Madrid.

Además, tendría o tuvo vehículos de alta gama: varios Audi, Mercedes Benz, Volvo, BMW, Range Rover y Jeep. En España lo vieron manejar un Aston Martin de edición limitada.

El avión que se le atribuye a Cifuentes. Hasta viajaban empleados.

“El avión de Mario”

La leyenda instalada en la región señala que Mario Cifuentes también tenía avión propio: un Learjet 25D LV-OEL. Lo asegura también gente de su cercanía. Y la denuncia de los legisladores Sergio Wisky y Leandro López pide investigar otra nave que supone del empresario: un Learjet 31 c/n 31-183, que se lo vio “hangarado” en el aeropuerto de Neuquén y habría sido utilizado por directivos de OPS para “transportar funcionarios públicos nacionales y provinciales”, así como “autoridades sindicales”.

Cifuentes niega con énfasis la propiedad de alguna de estas naves. Admite sólo que le alquilaba “muchas veces” el Learjet 25D a la empresa Macair “de la familia Macri”, por conveniencia en los gastos de traslado de su personal.

Otras fuentes dicen, sin embargo, que “Mario le compró el avión a Carlos Colunga”, presidente de Macair. El avión, para 10 pasajeros y que integró el Escuadrón Fénix, en la Guerra de las Malvinas, terminó en el Museo de Aeronáutica de Morón por razones desconocidas. Se supo, asimismo, que también figuró como propietaria de la nave Editorial Sarmiento del kirchnerista Grupo Olmos, controlador de diario Crónica y Revista 23.

El mentado avión estuvo involucrado en la causa contra el exsecretario de Transporte de Kirchner, Ricardo Jaime. Colunga dijo ante la Justicia que un vuelo que hizo Jaime en ese aparato fue pagado por OPS. Pero la empresa lo negó ante la Justicia.

“Verdes” sacados al exterior

Un registro de argentinos que compraron dólares y los sacaron del país en 2008 y 2009 (de Nizkor, organismo mundial de derechos humanos) incluye a Mario Cifuentes y a su esposa, Mirtha Sali. Señala que ambos expatriaron 2.000.000 de dólares, el equivalente a más de 18 millones de pesos de entonces. “Es más. Creo que eran seis millones de dólares”, acota con picardía el titular de OPS. El dinero, se presume, fue destinado a inversiones del cipoleño en Madrid.

Martín Lanatta y los bolsos de Néstor

Martín Lanatta, uno de los condenados por los asesinatos de Forza, Ferrón y Bina en relación con la mafia de la efedrina, sorprendió en junio pasado al asegurar a un programa radial desde la cárcel de Ezeiza: “Voy a nombrar a una empresa que no está siendo investigada por corrupción, pero que es igual o más grande que Austral Construcciones de Lázaro Báez”. Y agregó: “Néstor Kirchner citaba al presidente de esta empresa para que le llevara los bolsos llenos de plata”. Se refería a OPS, según reveló luego el sitio Big Bang News, de Jorge Rial. En ese contexto también mencionó al exsenador Nicolás Fernández.

En el entorno de Cifuentes sostienen que Lanatta desvaría.

Hubo quienes recordaron que este presidiario fue visto entre un grupo de matones que habrían sido reclutados por OPS y enviados en vuelo a Rincón para hacer frente a una ofensiva gremial contra la empresa. Cifuentes se ríe: “Charlas de bar. Nunca vi en mi vida a Lanatta”.

Propiedad de lujo que se le atribuye a Cifuentes en Madrid, España, cerca del estadio Bernabeu.

El principio del ocaso de OPS

La repentina crisis de OPS, afectada por el fin de la década de esplendor de los negocios, el fin de la burbuja Vaca Muerta y el confinamiento que le dio YPF a su hijo pródigo, desembocó en el concurso preventivo y en un ajuste doloroso para el personal, traumático para el orgullo de Cifuentes. Y arrastra naturalmente a las demás empresas del grupo.

Los problemas para las finanzas de OPS emergieron -en realidad- con la llegada de Cristina al poder y luego se profundizaron con la estatización de YPF.

Los contratos que mantenían entre ambas empresas comenzaron a moverse con una progresiva discrecionalidad. A partir de 2013 la estatizada YPF no autorizó a trasladar los aumentos de costos a los números acordados en los contratos pese a existir una inflación anual de dos dígitos. Con esta asfixia progresiva, el tiempo hizo el resto.

En 2015, ya con serios problemas financieros en OPS, Cifuentes buscaba alternativas para desbloquear la situación que comprometía seriamente el flujo de caja de su empresa.

Con la llegada de Macri, las cosas empeoraron. Cifuentes sintió en carne propia la resistencia a ser recibido en las oficinas que las principales autoridades de YPF tienen en el edificio sobre Macacha Güemes. Entendió así que se le terminaron de cerrar las puertas. La era Galuccio, era parte de la historia. Sin posibilidad alguna de re-pactar los acuerdos firmados, recurrió en agosto de este año al concurso preventivo de acreedores como un intento de salvar OPS.

Días después de esta presentación judicial apareció la determinación de YPF, en forma unilateral, de rescindir el principal contrato que tenía su empresa en Rincón de los Sauces. La decisión fue lapidaria: a partir de ese momento alrededor de 50 millones de pesos mensuales dejaron de ingresar a OPS.

Horas más tarde la joven empresa Pecom Servicios Energía se hacía del millonario contrato.

YPF fue, durante la gestión Kirchner, una de las grandes abastecedoras de contratos para OPS. Con el cambio de gobierno, también lo hicieron los jugadores en casi todas las áreas hidrocarburíferas del país. Cifuentes no fue la excepción a esta regla.

En los últimos meses puede advertirse, por ejemplo, cómo las firmas de Mario y su esposa emitieron -sin solución de continuidad- cheques sin fondos por $ 42.774.236. El más llamativo proviene de la empresa Dead Cow Shared Service Center, por 6 millones de pesos el 13 de junio.

Cifuentes asegura que está dispuesto a lo indecible para remontar su emporio. Incluso capitalizando OPS con fondos particulares. ¿Los radicados en España también? El tiempo lo dirá.

En la edición de mañana: habla Cifuentes. No elude ninguna pregunta de “Río Negro”.

Cifuentes tiene muy bajo perfil y huye de fotos y de las redes sociales. Pero lo seduce la ostentación de poder.

Una ruta trunca

“Generalmente no hacemos obra pública”, dijo Cifuentes a “Río Negro”. Pero luego admitió que efectivamente es suya la obra de asfalto sobre Ruta 40, entre Barrancas y Malargüe.

Los trabajos, de 100 kilómetros, se presupuestaron en dos tramos, por un total de 554.408.635 pesos, un 240% más de lo establecido en los contratos. Uno debía terminarse en 2012 pero aún no supera la fase de proyecto. El otro debería concluirse en tres meses, pero apenas lleva ejecutado el 30% (y cobrado 133.396.243 pesos). Según se pudo saber, el directivo de Vialidad Sandro Fergola fue un contacto clave para la adjudicación de la obra a OPS.

Pereyra, amistad

¿y negocios?

Cifuentes y el líder gremial petrolero Guillermo “El Caballo” Pereyra son buenos amigos y no lo ocultan. Más de una vez se encontraron en España para compartir una buena mesa… y hablar de negocios. Este diario supo que -en un curioso gesto de generosidad- Mario le “prestó” camiones, aparentemente para la empresa de transporte de petróleo Soitué SRL dirigida por la exesposa de Pereyra (Norma Martínez) y sus hijos. Originalmente esa firma se llamaba Transporte Horizonte y la había creado el propio Pereyra junto a los compañeros sindicalistas Carlos Lorenzo, Ricardo Astrada y Osvaldo Marín.

Mario vive en una torre de Le Parc, el exclusivo edificio donde también habita Marcelo Tinelli.

Voy a nombrar una empresa mucho más grande que Austral. Néstor Kirchner citaba al dueño para que le lleve los bolsos con guita, ella y un senador muy importante, Nicolás Tito Fernández.

Martín Lanatta, desde la cárcel de Ezeiza a Radio La Red.

Datos

Cifuentes tiene muy bajo perfil y huye de fotos y de las redes sociales. Pero lo seduce la ostentación de poder.

Zona de investigación: El caso OPS

Detesta las fotos, pero disfruta ser foco de admiración. Niega adscripción al kirchnerismo aunque cultivó la amistad de hombres clave de Néstor y Cristina, probables abrepuertas de sus vertiginosos negocios en la era K.

De ser un insolvente declarado por el Banco Central pasó –en un santiamén– a poseer tantas empresas cuya cantidad ni él recuerda, edificios, casas y departamentos en el país y el exterior, vehículos de alta gama, campos y cientos de máquinas pesadas, amén de un nada desdeñable capital en dólares que oportunamente sacó del país.

Se declara amigo del gobernador Alberto Weretilneck. Y en su gabinete colocó a gerentes de primera línea de sus empresas y a familiares. Eso sí, no hizo negocios en Río Negro, tal vez porque se le frustraron las oportunidades.

Fue por años benefactor económico del Club Cipolletti, un estandarte que también le dio poder y le permitió manejar los hilos institucionales pero también deportivos de la institución.

¿Cómo hizo Mario Víctor Cifuentes (55) para transformarse de frustrado heladero en poderoso empresario? ¿Cómo pudo remontar fracasos comerciales y su condición de incobrable en 2004, para alcanzar en muy poco tiempo una facturación de 1.800 millones de pesos al año, casi 2.000 empleados y una expansión comercial con foco en Vaca Muerta pero que incluyó rutas y ductos, remediaciones ambientales y desarrollos inmobiliarios?

Su nave insignia, la empresa OPS radicada en Neuquén, Añelo, Rincón, Cipolletti y Buenos Aires, y una veintena de firmas satélites están hoy bajo la lupa de la Justicia Federal tras una denuncia de los diputados Sergio Wisky y Leandro López, del Pro. Sospechan que Cifuentes, sus familiares y dos amigos lavaron dinero de la corrupción. El empresario se ríe de las acusaciones: “Una fantasía”, le dice a “Río Negro”, en una entrevista que se publicará al término de esta investigación.

El momento del boom

Cifuentes se crió en la santacruceña Caleta Olivia y proviene de una familia de topógrafos exypefianos; como su fallecido padre, respetado artista y promotor de boxeo. Fue lustrabotas y canillita. Y se aventuró en emprendimientos hasta entrados los 40 en los que fracasó: quiosquero, heladero y gastronómico.

Pero había adquirido habilidades en dibujo técnico en la vieja YPF y junto a su hermano Walter formaron la primera “cooperativa de servicios” de confección de planos y, más tarde, una planta hormigonera que participó en el superproyecto Mega de Loma de la Lata. De estas iniciativas no salieron nada airosos.

Sin embargo, Cifuentes hizo buenos contactos con YPF y Petrobras, impulsoras del Mega. Se quedó con la hormigonera y la instaló en Ruta 22, en sociedad con otro hermano: Gustavo. Crean Prisma Mix, predecesora de OPS. Tampoco les fue bien.

Mario decide entonces volver a la topografía. Formó Geoterra SRL con un socio e hizo servicios para YPF. Eso le dio un mejor pasar. En el 2001 incursionó en movimientos de suelos y logró participar en la construcción de la base de San Antonio (que pertenecía a Pride), en Rincón de los Sauces.

En ese instante se produce el “click” que –según el mismo Cifuentes– le cambia su suerte y le abre un camino de promisión: Pérez Companc invita a San Antonio a hacer una remediación ambiental en una estancia de Luciano Benetton, a 70 kilómetros de Río Gallegos, con piletas de YPF que emanaban petróleo y perjudicaban las aspiraciones de certificación orgánica de la lana del empresario italiano. San Antonio –carente de especialistas en suelos– lo mira a Cifuentes y lo subcontrata. Pero una tarea que le debía reportar tres millones de dólares en seis meses terminó dándole 79 millones en cinco años. “Ante semejante platal, pasé de canillita a campeón”, suele recordar antes sus íntimos.

Pruebas del vínculo comercial entre los amigos Cifuentes y Sanfelice. El primero le vende camiones a un desarrollador inmobiliario. El segundo le cobra a su amigo por asesorarlo.

Pruebas del vínculo comercial entre los amigos Cifuentes y Sanfelice. El primero le vende camiones a un desarrollador inmobiliario. El segundo le cobra a su amigo por asesorarlo.

El amigo Bochi, el “hermano” Tito

Coincidencias o no, el “filón” de la estancia de Benetton es logrado por Cifuentes a poco de asumir Néstor Kirchner. En esos meses también constituye OPS.

Por otra parte, fuentes cercanas al empresario aseguran que en la obtención del contrato del sur fue clave la intervención de su amigo y coterráneo Osvaldo “Bochi” Sanfelice, socio de Máximo Kirchner en la administración de propiedades de la exfamilia presidencial y denunciado como testaferro de los K.

Con Sanfelice, Cifuentes hizo negocios hasta hace poco. “Río Negro” pudo obtener facturas de OPS a Agosto SA (que preside la esposa de Sanfelice) por la venta de camiones. Curiosamente se trata de una firma que no se dedica al transporte sino al rubro inmobiliario. Se sabe que Agosto, a su vez, facturó más de $ 15 millones entre 2013 y 2015 por alquiler de maquinaria al Grupo Indalo, de Cristóbal López.

Por otra parte, Cifuentes le vendió a Sanfelice una casa en un paradisíaco terreno de Bariloche, en el kilómetro 14,5 de avenida Bustillo, cerca de una cancha de golf de nueve hoyos. Pero el lote donde está asentada figura a nombre del Banco de Santa Cruz, que controla la familia Eskenazi.

Otras facturas que logró este diario demuestran que Sanfelice le facturó a OPS servicios de asesoramiento inmobiliario. Si bien se sabe que Cifuentes ha hecho negocios del rubro en este país, España y Argelia vía otras empresas, se desconoce por qué razón la petrolera y constructora OPS pagó por este tipo de servicios.

Además de Sanfelice, Cifuentes tiene un aliado que “más que un amigo es un hermano”, según sus propias palabras: el exsenador de fuerte influencia en la era K Nicolás “Tito” Fernández, a quien conoce de chico en Caleta. Este hombre –muy cercano al presidente de la Corte Suprema Ricardo Lorenzetti y al “señor 5” de la SIDE, Héctor Icazuriaga– fue mano derecha de Cristina hasta que ésta lo castigó por un desaire en el armado de listas del 2011. Cifuentes no dudó en darle cobijo a “Tito”, tomándolo como empleado de OPS. Es más, aseguran que Cifuentes le cedió a Fernández un valioso departamento en la Ciudad de Buenos Aires.

Los negocios no podían estar ausentes en la relación Cifuentes-Fernández. Un apetecible campo de 20.970 hectáreas en la zona de Lago Buenos Aires, Santa Cruz, que era de los padres de “Tito” Fernández, terminó en manos de Cifuentes luego de una llamativa cesión de bienes, que incluyó una cena traumática en un restaurante. Según trascendió de una denuncia de la propia madre en el 2004, a poco de fallecer su esposo y en los postres, su hijo “intentó obligarla a firmar una donación en vida” para que le quedara a él y a su hermano la estancia 9 de Julio. Ella se negó y se inició una causa por sucesión. Tiempo después el campo quedó en manos de “Tito”, un hermano y Eduardo González. Este último cede a Cifuentes parte de la estancia. Y finalmente los hermanos Fernández transfieren a una firma de Cifuentes –Noscohue SRL– el resto. El líder de OPS termina vendiendo el campo a la Fundación Aves Argentinas para convertirlo en un santuario de pájaros que cobijara a un diminuto pato, único en el mundo.

España, ¿segunda patria?

La fama de un Cifuentes leal a los K viene alimentada no sólo de la relación con Sanfelice y Fernández. Una persona del entorno del empresario aseguró que, en los inicios de OPS, “Mario vendía una bola de nieve: decía que la empresa no era de él sino del pingüino (Néstor)”, con el aparente objetivo de que se le abrieran puertas vitales, como las del Banco Nación y de hombres de negocios que podían garantizarle pingües beneficios en contratos.

Hay que añadir otro dato: Cifuentes se hizo amigo también del exembajador en España, Carlos Bettini, quien no sólo lo alentó a formar la Cámara Empresarial de Argentina en España, sino que también lo habría vinculado a un poderoso hombre de negocios madrileño: José Alfonso Quiroga Berdeal. Este arquitecto hoy es socio de Cifuentes en tres constructoras. (Ver infografía)

“Mario siempre tuvo la idea de radicarse en España, imaginando que su buena estrella con OPS podría terminarse”, dijo un hombre que lo frecuenta. OPS pasa hoy su peor momento, concursada y en proceso de fuerte reducción de personal, tras el cierre de los importantes contratos que tenía con YPF, un declive que se profundizó en la era Galluccio.

De hecho, Cifuentes pasa varios meses en el país ibérico. En España se le atribuyen costosas propiedades en las calles madrileñas Condes del Val (cercana al estadio Bernabéu) y Aravaca Hoces de la Hermida, así como departamentos en Villanueva de la Cañada, zona universitaria.

Tal es el empeño de Cifuentes por dotar a sus propiedades de líneas vanguardistas que ha llevado desde Neuquén al talentoso arquitecto Andrés Remy.

Desde España, Cifuentes extiende proyectos inmobiliarios a países cercanos como Argelia.

Gerentes “prestados” a W

Cifuentes ha manejado con celo extremo sus empresas: pocos familiares y antiguos amigos son sus lugartenientes. Su esposa Mirtha Sali está al frente de varias de las firmas del grupo. De sus hermanos, sólo parece fiarse de Gustavo, el menor. Y está su hijo Pablo, miembro de sociedades.

Sus dos “manos derechas” son el abogado Gustavo Mazieres y el contador Gabriel Sánchez. Otro hombre clave es Raúl Sevilla, exsupervisor de obras de Petrobras. A Mazieres se lo vincula con el exsecretario general de la Presidencia y exdirector de la AFI, Oscar Parrilli.

Curiosamente, Cifuentes le “prestó” durante dos años a Weretilneck su gerente administrativo Gabriel Sánchez, el número uno de las cuentas de sus empresas. Éste migró al gobierno para presidir Horizonte Seguros y fue candidato al Ministerio de Economía.

El contador fue apenas uno de los OPS que asistieron al gobernador. El más encumbrado fue Guillermo Gesualdo, exdirectivo de la empresa que alcanzó en Río Negro el cargo de ministro de Obras Públicas tras dirigir la Secretaría de Energía. Antes fue funcionario de Jorge Sapag. Con Weretineck, Gesualdo debió atravesar dos turbulencias: cuando se supo que OPS le pagó el viaje al Mundial de fútbol 2014 en Brasil y cuando fue denunciado como socio del expresidente de la petrolera estatal Edhipsa, Daniel Giménez, en una consultora de petroleras.

Otro “opesiano” trajinó el gabinete de Weretilneck: Adalberto Balda en la vicepresidencia de Edhipsa. El organismo depende de Energía, al mando de Sebastián Caldiero, mellizo del presidente del Club Cipolletti. Este funcionario también habría recibido de OPS el pago de parte del viaje al Mundial de Brasil.

Asimismo, por Edhipsa pasó con un cargo el cuñado de Cifuentes, Nicolás Sali.

El empresario lo niega, pero es evidente que supo introducir tropa propia en funciones oficiales estratégicas en el campo que más conoce: petróleo y construcción.

Niega también la versión de que aportó dinero para la campaña de Weretilneck, aunque una fuente cercana aseguró que destinó dos millones para la fórmula con Carlos Soria.

¿Un interés de simple afecto? Difícil creerlo. Algunos años atrás se conocía un secreto proyecto del gobernador Weretilneck de reservar “tres oportunidades” para OPS:

• La transferencia de las áreas petroleras que dejaba Petrobras.

• La concesión de la distribuidora Edersa. Recuérdese la mala relación entre su dueño, Jorge Neuss, y el gobierno.

• El desembarco de gente técnica de OPS en Horizonte, cuya irregular administración Weretineck pensaba revertir. De hecho ingresó la mejor carta de la baraja de Cifuentes.

En la edición de mañana: cómo creció el emporio en un año. Sus propiedades e inversiones.

Amigos entrañables

Osvaldo “Bochi” Sanfelice administró los negocios inmobiliarios de los Kirchner. Es acusado de manejar la plata negra de la familia.

Nicolás “Tito” Fernández fue el principal operador de Cristina en el Senado. Un campo de su familia terminó en manos de Cifuentes.

Pruebas del vínculo comercial entre los amigos Cifuentes y Sanfelice. El primero le vende camiones a un desarrollador inmobiliario. El segundo le cobra a su amigo por asesorarlo.

es la facturación anual del emporio OPS. Llegó a tener 2.000 empleados y dar trabajo indirecto a 8.000 personas más.

1.800 millones


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