Más entredichos por gestión de Domínguez





BUENOS AIRES (DyN).- La gestión realizada por el ministro de Agricultura, Julián Domínguez, para que la industria molinera compre 500 mil toneladas de trigo a precio pleno a una cooperativa vinculada a la Federación Agraria Argentina, volvió a generar opiniones encontradas entre el gobierno y el sector agrario. El titular de CONINAGRO, Carlos Garetto, salió ayer a minimizar las disidencias en el seno de la Mesa de Enlace a raíz de la intervención de Domínguez, y apuntó contra la “política comercial del gobierno”. En cambio, el subsecretario de Agricultura, Oscar Solís, defendió la decisión de Domínguez y aclaró que no hubo “interés de dividir a nadie” sino que su intención fue “acercar” los pedidos que llegan a esa cartera de cooperativas de productores que quieren vender su trigo. Solís insistió en que “no le damos instrucciones ni a la molinería ni a la exportación, y “no cerramos un convenio” de compra de trigo, sino que se envió la industria molinera “copia del pedido” para tratar de “dar una mano”. Aunque a la vez, el funcionario reconoció que “hay una política de Estado” por decisión de la presidenta Cristina Fernández de aplicar un esquema de comercialización para “impulsar” a la industria molinera, que es “un sector que diez años atrás estaba fundido”. Por su parte, Garetto, el único de los cuatro dirigentes de la Mesa de Enlace que hasta ahora no había salido a plantear su posición, buscó poner paños fríos a la tensión surgida por este tema entre los miembros de la entidad, y juzgó que el único “responsable” de los problemas que enfrentan los productores es “la política comercial del gobierno, que ha fracasado para el trigo, para la ganadería”.


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