Más restricciones a los capitales “golondrina”

Además de permanecer un año, se les aplicará un encaje del 30%.



El gobierno profundizó ayer los controles sobre el ingreso al país de capitales especulativos, al disponer un encaje del 30 por ciento para los fondos extranjeros que lleguen a la Argentina, que quedarán inmovilizados, medida que se suma a la exigencia de permanencia de los depósitos durante un mínimo de 365 días.

La medida no alcanzará a las operaciones relacionadas al comercio exterior, las inversiones directas de carácter productivo y las colocaciones iniciales de títulos pública y privada, según el decreto 616 firmado por el presidente Néstor Kirchner.

La nueva disposición entrará en vigencia a partir de la publicación de la norma en el Boletín Oficial, que se concretará a partir de hoy.

Durante una conferencia de prensa en Casa Rosada, el ministro de Economía, Roberto Lavagna, justificó la medida para “evitar que los mercados sobrerreaccionen y presionen sobre el mercado cambiario” teniendo en cuenta el crecimiento de la economía y el canje de la deuda en default.

Lavagna reconoció que existieron presiones sobre la moneda nacional en el último mes, pero aclaró que no se determinará ninguna restricción a la entrada y salida de operaciones en el mercado libre de cambio.

El ministro recordó que frente a datos económicos positivos en los países emergentes, como la Argentina, los denominados inversores especulativos “tienden a crear burbujas en los mercados bursátiles y a presionar sobre el mercado de cambio intentando revaluar la moneda nacional”.

El titular del Palacio de Hacienda recordó que el Poder Ejecutivo ya había dispuesto medidas del control de capitales especulativos que calificó de “preventivas”.

De hecho, el gobierno había dispuesto en primer lugar un plazo de permanencia obligatorio de 180 días, que luego extendió a 365 días.

Ahora los controles se profundizan con la exigencia de inmovilizar el 30 por ciento de los capitales extranjeros que ingresen en el sistema bancario local. Lavagna dijo que por ahora no está previsto tomar nuevas medidas de este estilo.

Al respecto, el presidente Néstor Kirchner señaló ayer que el gobierno está trabajando para que ingresen capitales a la Argentina, pero haciendo hincapié en que no sean “golondrinas”, para lo cual dispuso que “cada capital que ingrese deberá dejar el 30 por ciento de encaje” como reaseguro de que permanecerá en el país.

Kirchner destacó que los capitales que deseen repatriar tendrán “todas las posibilidades” de hacerlo en función de la voluntad política del gobierno, durante un discurso que pronunció en el estadio de la Universidad Tecnológica de esta ciudad.

El economista Orlando Ferreres consideró “razonable” la aplicación de encajes, por cuanto “hay una entrada muy violenta de capitales especulativos que vienen a comprar bonos del Estado ajustables por CER, con los que obtienen una renta del 17 ó 18 por ciento en dólares”.

El economista precisó que de los 12 millones de dólares promedio de ingreso de capitales que se registraba a principios de este año “se subió a 260 millones en abril y en mayo habrá estado cerca de los mil millones”. (DyN/Télam)

La Bolsa sintió el golpe y cayó 2,57%

La decisión del gobierno de restringir el acceso de capital especulativo, aplicando un encaje del 30 por ciento a los fondos que ingresen desde el exterior, repercutió negativamente en la plaza local, donde el Merval cayó 2,57 por ciento.

El termómetro más visible del mercado bursátil, el Merval, terminó la jornada en 1.450,96 puntos.

Con la baja de ayer, la pérdida del indicador de las empresas líderes en lo que va del mes se estiró al 2,32 por ciento.

Pero hubo otros factores que se esgrimieron en el momento de justificar la caída de las acciones, como las tomas de ganancias tras un ciclo de subas generosas que se interrumpió la semana pasada.

A todo ello se suman las manifiestas preocupaciones regionales, sobre todo por Brasil (el Bovespa perdió 0,88%), donde siguen las repercusiones de los escándalos políticos y también por la crisis institucional en Bolivia.

Sin embargo y a pesar de este contexto, algunas series de bonos mejoraron posiciones e incluso se reiteró que los títulos podrían haber alcanzado un punto de inflexión tras las correcciones de las últimas jornadas.

Los Discount finalizaron en 98,80 pesos con una mejora del 0,30 por ciento, pero los Par también en moneda local quedaron en 37,70 o 0,25 por ciento abajo. En la familia de los Boden lo mejor pasó por los que vencen en el año 2013 que en 228,50 pesos recuperaron 0,59 por ciento.

Las acciones reunieron negocios por 83,54 millones de pesos (anterior $ 67,84 millones) y los títulos públicos sumaron otros 506,83 millones de pesos.

Para Francisco Uriburu, de SBA Valores, “el control de capitales caló hondo en el ánimo inversor”, pero reconoce que el Banco Central no puede comprar tantos dólares por día teniendo en cuenta los topes alcanzados de emisión.

Para los analistas las restricciones al ingreso de capitales pueden desembocar en una caída de las operaciones con títulos públicos en la plaza local que directamente se harán en el extranjero. (Télam)

Aclaran por los “agentes encubiertos” de la AFIP

Los denominados “agentes encubiertos” de la Administración Federal de Ingresos Públicos (AFIP), que simularán compras para sancionar a comercios que no entreguen facturas, sólo actuarán en negocios que hayan sido denunciados por los consumidores por no dar comprobantes por las ventas que realizan. Así lo aseguró ayer el administrador federal Alberto Abad, quien señaló que “la idea del inspector fedatario, que no es ni encubierto, ni espía, se hace bajo absoluto control y no va a hacer ninguna fiscalización si no hay una orden de un juez administrativo”.

“Vamos a hacer foco en aquellos comercios que son denunciados por los ciudadanos que sistemáticamente nos plantean que no se les da la factura o comercios que son reincidentes en esta actitud”, puntualizó Abad.

El titular de la AFIP -quien disertó en un seminario organizado por InfobaeProfesional.com- destacó que “lo único que estamos haciendo (con la instrumentación del agente encubierto) es poner justicia y evitar la impunidad”.

Abad se refirió a la Ley Antievasión II, sancionada ayer por el Congreso, que, entre otras cosas, crea la figura del inspector fedatario e instaura como válido, para notificaciones, el domicilio fiscal electrónico del contribuyente.

“Nosotros queremos que la impunidad se acabe, porque no puede ser que el ciudadano se pierda media hora reclamando la factura, el comerciante tiene la obligación de entregarla y el contribuyente no tiene que andar peleándose para que se la entreguen”, destacó el jefe del organismo recaudador.

Por otra parte, aclaró que “el que cumple no va a tener ningún problema, porque nadie lo va a ir a molestar” y pidió que “no hagamos un tsunami donde hay una olita en una bañadera”. “Lo único que estamos haciendo es hacer cumplir la ley y sancionar a aquellos que recurrentemente no la cumplen”, señaló Abad.

Destacó también que “el proyecto de la AFIP no se centra en los planes antievasión, que son una herramienta importante a utilizar, sino en los planes de educación tributaria”.

En ese sentido, mencionó el resultado de una encuesta reciente que indicaba que el 80 por ciento de los argentinos reconoce que no cumple con alguna norma, sea tributaria o no. Además, señaló, en materia de incumplimiento con el Fisco, que, por lo general “donde se evade el impuesto al valor agregado (IVA), seguramente hay trabajo en negro y viceversa”. (DyN)

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