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Masivo “recordatorio” a los militares egipcios



EL CAIRO (AFP).- Cientos de miles de manifestantes volvieron ayer a la plaza Tahrir de El Cairo para festejar la caída hace una semana del presidente Hosni Mubarak y mantener la presión sobre el ejército para que libere a los detenidos y garantice verdaderas reformas democráticas. Una inmensa multitud que agitaba banderas egipcias se concentró en un ambiente festivo en la Plaza Tahrir, epicentro de la revuelta popular que forzó a Mubarak a poner fin a tres décadas en el poder. “Es una fiesta, estamos muy contentos, Mubarak se fue. Creo que vamos a volver todas las semanas, todos los viernes”, declaró Naser Mohamed, de 50 años. Antes de la oración, un influyente teólogo de origen egipcio Yusef al Qardaui, llamó a los líderes a oír las voces de sus pueblos. “Me dirijo a los dirigentes árabes: no detengan la Historia”, lanzó. “Mi mensaje a los dirigentes árabes es que no se lancen en discursos vacíos, sino que entablen con sus pueblos un diálogo constructivo”. En Irak, una multitud que exigía la renuncia de un gobernador provincial bloqueó un puente en la ciudad sureña de Basora, mientras persistía en diversas partes de Irak el clamor de protestas contra el gobierno. Unas 1.000 personas se manifestaron para demandar mejores servicios, empleos y pensiones más generosas. Esta semana, al menos cinco personas murieron en manifestaciones que se tornaron violentas. En Argelia, la oposición sigue determinada a manifestarse en Argel hoy pese a las promesas del poder, reiteradas por el primer ministro, Ahmed Ouyahia, de levantar el estado de urgencia y respuestas a algunas peticiones de los argelinos. En Marruecos, la juventud del movimiento islamista Justicia y Beneficencia llamó a participar “pacíficamente” mañana en una manifestación en favor de una “amplia reforma política”.


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Masivo “recordatorio” a los militares egipcios