“Apreciado ladrón”



Se cumplió un mes de nuestro robo. Para mí, un día terrible. Para vos, una anécdota más. Seguramente no entenderás lo que se siente. Tu motín costó tanto y para vos fue tan fácil. No soy una persona materialista, pero ¿necesitabas todas las cosas? Es decir, más allá del dinero que puedan significar, adentro también había emociones, sentimientos, recuerdos… ¿cómo pensás vender eso? Y si no lo vendés, ¿por qué te lo llevaste? No te entiendo. No los entiendo. Y tampoco creo que me entiendan a mí. En otras circunstancias, pienso, podríamos haber sido amigos, no creo que seamos tan diferentes, pero lamentablemente no lo somos. Ni siquiera sé tu nombre o alcancé a ver tu rostro. Hoy sos sólo una sombra a la que me unen una fecha, una hora y un acontecimiento. En nuestro aniversario cuesta empezar de nuevo. Es verdad, soy sólo uno más de tu lista. Pero quiero decirte algo sin rencores ni malas intenciones. Soy uno más en la lista, pero la verdadera víctima no soy yo, sos vos. Nosotros, los que hemos perdido cosas materiales, nos esforzaremos y con el tiempo volveremos a conseguirlas y disfrutaremos del fruto del trabajo. Nos acostaremos cansados pero con proyectos, ideales y valores, ansiosos de ver un nuevo día. Pero ¿ustedes? ¿Pensaron esto alguna vez? En las esquinas oscuras y en las plazas, con aires de acechadores furtivos, corriendo con cosas de otras personas, metiéndose en casas ajenas para sacar lo que encuentren y venderlo por unos pocos pesos, manejando vehículos que nunca serán suyos… ¿eso es vida? Nadie lo cree. Parecen almas muertas en cuerpos sanos. ¿Drogas? ¿Alcohol? ¿Noche? ¿Eso disfrutan? Así dan cuenta de no saber lo que es una salida en familia, qué se siente de tener un trabajo digno o hasta recibirse de algo… o sólo compartir una mesa con un ser querido contándole cuánto te esforzaste hoy. “Orgullo”, amigo, “orgullo y dignidad”. Se nace para conocer y disfrutar el fruto de los logros –o para ser parásito–. Jactarse de lo que hicieron y cómo lo hicieron no es disfrutarlo, es sólo justificarse. De adulto mayor no habrá ni justificación ni honor, sólo vergüenza. Mirarán los años pasados y no sentirán alegría al recordarlos. Dejame decirte algo muy cierto: parece que no pero los años pasan muy rápido. Va a ser como cerrar y abrir los ojos. ¿Y después? Bueno, nada de lo robado te llevarás a la tumba y quedará tu recuerdo como persona. Sería bueno que cambies tu camino. Por el bien de todos, en especial el tuyo. Fernando Hnass, DNI 31.984.815 - Cipolletti

Fernando Hnass, DNI 31.984.815 - Cipolletti


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