“Memoria”

Redacción

Por Redacción

Como una afiliada radical más, no encuentro palabras para definir lo que siento ante la asombrosa actitud de “nuestro” gobernador. Los votos de los rionegrinos, sobre todo de afiliados, o sea nosotros, permitieron que nos gobernara y, como consecuencia, eligiera los funcionarios que entendía que eran funcionales a su eje de gobierno, que no es lo mismo que sean funcionales a sus intereses partidarios. Hasta en Ética –Instrucción Cívica o Formación Ciudadana, para los más viejitos– de primer año se sabe la diferencia entre lo “institucional” y lo “partidario”, entre “Sr. gobernador Miguel Saiz” y “Sr. afiliado radical Miguel Saiz”. No puede tratar de “traidores” a los correligionarios que piensan distinto. No existen las traiciones dentro de un mismo partido. Por tradición nuestro partido siempre se destacó por respetar las discrepancias, por no proscribir políticos, entre otros ejes. No puedo imaginarme la desilusión que tendrían Balbín, Illia y demás caudillos ante esta actitud, al leer los medios, al escucharlo hablar. Qué rápido nos olvidamos de los principios que nuestros “mayores” nos enseñaron. Qué rápido nos enana la codicia por el poder. Memoria selectiva es no recordar que Bariloche, en su primera candidatura, no sabía quién era; que fue llevado de la mano de un puñado de dirigentes y militantes que confiaban en él, con Castañón a la cabeza, y que gracias a ellos llegó al sitio donde está. Memoria selectiva es que una vez que llegó –y además repitió– se olvidó totalmente de Bariloche, de la ciudad que mayoritariamente lo votó. Prueba de ello son los graves problemas de seguridad, de salud y de educación, entre otros, que día a día cada vecino y cada turista que llega a esta ciudad padecen. Memoria selectiva es olvidarse de la indiferencia ante los reclamos de los intendentes que nos gobernaron, del color político que fueran. Además, con todo respeto, los acuerdos se respetan pero no son vitalicios y en oportunidad de estas internas no tengo conocimiento de que se haya arribado a acuerdo –ni siquiera compromiso– alguno. Los líderes políticos tienen formación suficiente para saber que se gana y se pierde, es parte del juego y hay que saber jugar. Si no, deberán dejar a otros participar sin por eso tildarlos de traidores. Patricia Rodríguez, DNI 16.689.130 Bariloche

Patricia Rodríguez, DNI 16.689.130 Bariloche


Como una afiliada radical más, no encuentro palabras para definir lo que siento ante la asombrosa actitud de “nuestro” gobernador. Los votos de los rionegrinos, sobre todo de afiliados, o sea nosotros, permitieron que nos gobernara y, como consecuencia, eligiera los funcionarios que entendía que eran funcionales a su eje de gobierno, que no es lo mismo que sean funcionales a sus intereses partidarios. Hasta en Ética –Instrucción Cívica o Formación Ciudadana, para los más viejitos– de primer año se sabe la diferencia entre lo “institucional” y lo “partidario”, entre “Sr. gobernador Miguel Saiz” y “Sr. afiliado radical Miguel Saiz”. No puede tratar de “traidores” a los correligionarios que piensan distinto. No existen las traiciones dentro de un mismo partido. Por tradición nuestro partido siempre se destacó por respetar las discrepancias, por no proscribir políticos, entre otros ejes. No puedo imaginarme la desilusión que tendrían Balbín, Illia y demás caudillos ante esta actitud, al leer los medios, al escucharlo hablar. Qué rápido nos olvidamos de los principios que nuestros “mayores” nos enseñaron. Qué rápido nos enana la codicia por el poder. Memoria selectiva es no recordar que Bariloche, en su primera candidatura, no sabía quién era; que fue llevado de la mano de un puñado de dirigentes y militantes que confiaban en él, con Castañón a la cabeza, y que gracias a ellos llegó al sitio donde está. Memoria selectiva es que una vez que llegó –y además repitió– se olvidó totalmente de Bariloche, de la ciudad que mayoritariamente lo votó. Prueba de ello son los graves problemas de seguridad, de salud y de educación, entre otros, que día a día cada vecino y cada turista que llega a esta ciudad padecen. Memoria selectiva es olvidarse de la indiferencia ante los reclamos de los intendentes que nos gobernaron, del color político que fueran. Además, con todo respeto, los acuerdos se respetan pero no son vitalicios y en oportunidad de estas internas no tengo conocimiento de que se haya arribado a acuerdo –ni siquiera compromiso– alguno. Los líderes políticos tienen formación suficiente para saber que se gana y se pierde, es parte del juego y hay que saber jugar. Si no, deberán dejar a otros participar sin por eso tildarlos de traidores. Patricia Rodríguez, DNI 16.689.130 Bariloche

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