México, la pandemia y el periodismo irresponsable





El brote de gripe porcina que ha causado estragos en la economía de México podría pasar a la historia como un caso ejemplar de periodismo irresponsable: ahora resulta que no se sabe si la pandemia de H1N1 se originó en México, como se informó inicialmente, o en Estados Unidos.

Yo, como casi todos ustedes, había dado por hecho que la pandemia se había iniciado en México. Eso es lo que informaron los medios a fines de abril, cuando vimos los primeros titulares sobre la enfermedad. Algunos presentadores de radio y televisión por cable la llamaron «la gripe mexicana».

Sin embargo, no pude más que sentir perplejidad cuando leí un comunicado de prensa de la Organización Panamericana de la Salud (PAHO) según el cual «el nuevo virus, que apareció en abril en México y Estados Unidos», se ha propagado a 74 países.

«¿Qué? ¿A qué se refieren cuando dicen México ´y´ Estados Unidos?», me pregunté. ¿Acaso están diciendo que el virus apareció simultáneamente en ambos países? Minutos más tarde llamé a PAHO para preguntar si ese «y» había sido un error ortográfico o significaba que la enfermedad había aparecido en ambos países al mismo tiempo.

Daniel Epstein, un vocero de PAHO, me dijo que «a la fecha, no es seguro que la pandemia se haya originado en México». Agregó que los artículos que afirmaban que la enfermedad se originó en México «fueron prematuros».

Mmmm. En el Centro de Control de Enfermedades (CDC) de Estados Unidos el vocero Joe Quimby me confirmó que «no se ha determinado ningún lugar de origen de la actual pandemia». Y agregó: «Tal vez nunca sepamos en qué país se originó».

Cientos de miles de personas cruzan la frontera todos los días, lo que hace difícil saber quién propagó el virus a quién. Además, mucha gente sana sin síntomas severos de H1N1 posiblemente no haya consultado a un médico y por lo tanto hay muchos casos en ambos lados de la frontera que nunca fueron reportados porque nunca se supo de ellos, según funcionarios de salud pública.

Pero nada de esto ha impedido que los paladines de la causa antiinmigración -o, mejor dicho, antiinmigración hispana- en la radio y la televisión por cable de Estados Unidos acusen a México y a los mexicanos de ser el origen indiscutido de la enfermedad.

Según el grupo Media Matters, el conductor radial conservador-nacionalista Michael Savage dijo el 24 de abril: «No se confundan: los extranjeros ilegales son transmisores de una nueva cepa de gripe porcina que afecta a los humanos y que llega desde México».

Entre otros ejemplos de periodismo irresponsable citados por el grupo, el 27 de abril Lou Dobbs, de CNN, empezó su programa diciendo: «Empezamos con advertencias alarmantes sobre el empeoramiento del brote de gripe porcina. Este brote se está propagando desde México a Estados Unidos y al resto del mundo».

En días siguientes, muchos países -entre ellos Cuba, Argentina y Ecuador- suspendieron todos los vuelos provenientes de México. Estados Unidos pidió a sus ciudadanos abstenerse de realizar viajes que no fueran de trabajo a México. China dejó de importar carne de cerdo mexicana.

La industria del turismo se desmoronó en México. Un amigo me contó que pagó apenas 270 dólares, con impuestos incluidos, por un viaje de ida y vuelta entre Miami y ciudad de México en mayo y que el avión estaba medio vacío. Todo esto contribuirá a una caída de por lo menos el 5,5% en el Producto Bruto Interno mexicano este año.

Y ahora, muchos periodistas mexicanos están diciendo que la enfermedad se originó en Estados Unidos. Entre otras cosas, citan un artículo del 2 de mayo de la revista «Newsweek», escrito por la ganadora del premio Pulitzer Laurie Garrett. El artículo afirma que es imposible saber dónde se inició la pandemia y consigna que hubo un caso de gripe porcina en Estados Unidos ya en el 2005, cuando un muchacho de 17 años que trabajaba en un matadero de cerdos cayó enfermo en Wisconsin.

Mi opinión: tal vez las autoridades sanitarias del mundo acaben por concluir que la pandemia se inició en México. Pero ¿y si dicen que no? ¿Qué pasa si concluyen que se inició en Wisconsin o en California? ¿Quién pagará por las decenas de miles de mexicanos que perdieron su empleo o que vieron cómo sus ingresos se desmoronaban por la caída del turismo y las exportaciones?

No tengo una respuesta sobre cómo habría que haber reportado esta noticia al principio (aunque el artículo de Garrett debería habernos indicado el camino). Pero, así como los científicos están investigando la historia del brote de H1N1 para encontrar una mejor manera de enfrentar futuras pandemias, nosotros en los medios deberíamos estudiar cómo manejar este tipo de historias con mayor cuidado y denunciar a los periodistas irresponsables como lo que son.

(*) Periodista argentino. Analista internacional. Miami


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