Mil policías para frenar "guerra" en las favelas

Ocuparon dos de los barrios pobres de Río de Janeiro.



RIO DE JANEIRO (AP).- Más de mil policías armados ocuparon ayer dos barrios pobres en medio de la zona más rica de la ciudad, en un intento de sofocar una cruenta guerra entre bandas de narcotraficantes que ya ha provocado la muerte de diez personas y generado zozobra en los barrios vecinos.

Los policías se desplegaron sobre las callejuelas ondulantes de Rocinha y Vigidal, ubicadas sobre las colinas que dan hacia las zonas de clase alta y las playas más turísticas de la ciudad.

A pocas centenas de metros hay hoteles, viviendas y condominios de lujo. "Veremos cómo reaccionan los bandidos. Estrecharemos más y más el cerco alrededor de la favela'' (barriada pobre), dijo el coronel de la policía de Río, Renato Hottz, al frente de la operación.

"Los presionaremos...y pronto tendremos el área totalmente bajo control'', agregó. Pero mientras la policía penetraba el lunes en Rocinha, aún se podía escuchar detonaciones de fuegos artificiales y probablemente también de armas.

No se reportaron heridos. Mientras la fuerza policial procuraba asegurar el control sobre las dos barriadas, un helicóptero policial fue atacado desde otra favela, al oeste de la ciudad.El incidente, aparentemente sin relación con el conflicto principal, hirió a dos policías y forzó el aterrizaje del helicóp

tero, pero aumentó el nerviosismo de la población.

Es la primera vez en mucho tiempo que la violencia se apodera de las dos favelas, consideradas entre las menos intranquilas por su proximidad a las zonas más ricas de Río.

La llamada guerra entre narcotraficantes comenzó el viernes, cuando miembros de una banda en Vidigal intentó invadir zonas en Rocinha para tomar el control de la venta de drogas.

Un informe decía que sólo en febrero, el mes del carnaval, en la favela de Rocinha la venta de drogas había representado un negocio de 50 millones de reales (unos 18 millones de dólares).

Balaceras frecuentes entre las bandas y la policía se han suscitado desde entonces. El viernes, una mujer que conducía un auto murió en el fuego cruzado. Otros dos transeúntes también murieron el viernes.

La guerra de hecho dividió a la ciudad en dos. Los residentes de las zonas del suroeste, que conducen sus vehículos mayormente por los túneles que atraviesan los cerros sobre cuyas laderas se levantan las dos barriadas , quedaron separados del resto de la ciudad.

Otra vía de conexión también pasa a través de un área de favelas considerada peligrosa.

Cerca de 40 miembros armados de una de las bandas lograron escapar de la policía, ocultándose en el bosque que rodea la barriada de Rocinha.

Muchos de los residentes de Rocinha decidieron salir de sus casas y refugiarse en otras zonas de la ciudad, evitando el violento choque. Huéspedes del Hotel Intercontinental, frente a la playa, quedaron sorprendidos ante los destellos rojos y azules de las balas cruzando el cielo de la noche, según reportó O Globo.

 

La opción militar

 

En tanto, el ministro brasileño de Justicia, Marcos Thomaz Bastos, admitió ayer la posibilidad de que también intervengan las Fuerzas Armadas. Bastos, quien se entrevistó ayer con el presidente Luiz Inacio Lula da Silva, informó que el gobierno federal "está absolutamente a la disposición de la gobernadora (de Rio de Janeiro) Rosinha Matheus y tomará todas las medidas que sean útiles e imprescindibles para mantener la seguridad y la paz pública en Rio". "Si es necesario, el gobierno federal recurrirá a las Fuerzas Armadas", agregó.

El lunes, el alcalde Cesar Maia pidió la intervención federal para restaurar la paz. "Creo que el gobierno federal debería considerar declarar el estado de alerta en Río de Janeiro, el departamento de seguridad estatal se ha mostrado incapaz de controlar la situación'', dijo Maia a reporteros. El vicegobernador del estado Luiz Paulo Conde dijo que el estado consideraba la posibilidad de construir un muro de tres metros de altura alrededor de la barriada .

Rocinha es la barriada más grande de las 600 que hay en Río de Janeiro, y tiene unos 60.000 habitantes.

Polémica idea de un muro

RIO DE JANEIRO (Télam-SNI).- El gobierno provincial de Río de Janeiro propuso ayer erigir un muro de tres metros de altura en las mayores favelas de la ciudad con el argumento de contener la violencia y aislar a bandas de narcotraficantes.

El controvertido proyecto ya fue rechazado por diversos sectores que lo consideran retrógado y discriminatorio. El alcalde de la ciudad de Río de Janeiro, César Maia, dijo que el muro es impracticable y, en todo caso, "sólo serviría para crear un parque temático de la cocaína". Por su parte, el diputado Alessandro Molón -del Partido de los Trabajadores,- afirmó que el anuncio del muro "es preocupante porque revela que no hay profesionalismo para enfrentar la violencia".

"El muro es la única solución para contener la violencia en Río de Janeiro", afirmó el vicegobernador del estado (provincia) de Río de Janeiro, Luiz Paulo Conde, en referencia a Rocinha y Vidigal, las mayores favelas (barriadas de viviendas precarias) de la ciudad.

"Vamos a actuar inmediatamente, la delimitación va a favorecer a los moradores delas favelas y a toda la población", aseveró Conde .

La construcción del muro -sin precedentes en el país ni en el subcontinente- evitaría, según fuentes del gobierno estadual, también la expansión de Rocinha, una favela en la que ya viven 60.000 personas, hacia áreas cercanas.


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