Milani denunció una “campaña de desprestigio”

Preso político ratificó ante la Justicia riojana que el actual jefe del Ejército lo hostigó en un interrogatorio



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El nuevo jefe del Ejército recorriendo pasillos de juzgados. Imagen que se repite día a día.

DyN

El jefe del Ejército César Milani rompió el silencio y denunció ayer “una campaña de desprestigio” en su contra para “perjudicar al gobierno nacional”.

Negó “cada uno” de los hechos que le imputan por su presunto desempeño durante la última dictadura, mientras el kirchnerismo avanza con celeridad en la probación de su pliego en el Senado. (Ver abajo)

“Niego todos y cada uno de la veracidad de los hechos (sic) que algunos medios de comunicación denunciaron en forma malintencionada, montando una campaña de desprestigio y difamatoria con el objetivo de perjudicar mi trayectoria militar y mi buen nombre y honor, y por consiguiente la imagen del Ejército”, afirmó Milani en declaraciones a Radio Nacional de Tucumán.

Tras reunirse con el juez federal número 1 de Tucumán, Daniel Bejas, Milani señaló que las informaciones que lo vinculan con la época de la represión “persiguen un fin político, que es perjudicar al Gobierno nacional”.

El ex preso político Ramón Alfredo Olivera se presentó ayer en el juzgado federal de La Rioja y ratificó lo que había declarado ante la comisión provincial de derechos humanos en 1984, cuando sostuvo que el general César Milani, entonces teniente del batallón de Ingenieros de Construcciones 141 de La Rioja, participó en la detención de su padre y lo hostigó a él en un interrogatorio mientras permanecía detenido durante la última dictadura.

Olivera, que llegó a los tribunales riojanos acompañado por militantes de organismos de derechos humanos, reiteró ante el juez federal Daniel Herrera que Milani fue quien allanó su domicilio en 1984, detuvo a su padre y luego participó directamente del hostigamiento contra el mismo Olivera cuando declaraba.

Milani continuó ayer recorriendo tribunales y se presentó de manera sorpresiva en el juzgado federal número 1 de Tucumán, donde se reunió con el magistrado Daniel Bejas, luego de que un grupo de senadores y diputados de la UCR pidieran la reapertura de la causa judicial en la que se lo investiga por su rol en el Operativo Independencia.

Allí, al salir del juzgado, sostuvo que las informaciones que lo vinculan con la época de la represión “persiguen un fin político, que es perjudicar al gobierno nacional”. No explicó por qué su nombre figura en el Batallón 601, ni cómo creció su patrimonio.

Mientras Milani estaba con el juez, dirigentes del Movimiento Universitario Sur escracharon al militar en las puertas de la Justicia Federal y lo acusaron de estar comprometido con la desaparición del conscripto Alberto Agapito Ledo, y de los secuestros de Alfredo y Olivera. (DyN)


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