Misa frente a tribunales a un mes del crimen de José Aigo

Personas de distintos credos participaron de la ceremonia





José Cusit

La víctima era de Pampa del Malleo, miembro de la comunidad mapuche Painefilú. Sus vecinos llegaron ayer a Junín de los Andes.

JUNÍN DE LOS ANDES (ASM).- La familia del policía José Aigo realizó en la tarde de ayer una misa en memoria del servidor público frente al edificio de Tribunales, al cumplirse un mes del bárbaro crimen ocurrido sobre la ruta 23, en el paraje Pilo Lil, y por el que permanecen prófugos los ciudadanos chilenos Jorge Antonio Salazar Oporto y y Alexis Cortés Torres.

La ceremonia tuvo como dato distintivo el hecho de reunir a personas de distintos credos, en la recordación de quien también fue vecino de Junín de los Andes, padre de familia, miembro de la comunidad Painefilú y oriundo del paraje Pampa del Malleo, donde descansa su cuerpo.

Los familiares también se interesaron horas antes por conocer la marcha de la búsqueda, que alcanza distintos puntos de una amplia porción cordillerana entre Aluminé y San Martín de los Andes.

Mientras tanto, la última novedad en la investigación estuvo dada en la semana que pasó por la reconstrucción de los hechos ocurridos aquel siete de marzo. Conviene recordar que el desenlace se produjo cuando una patrulla de la Brigada Rural, integrada por el sargento Aigo y el oficial

Pedro Guerrero, detuvo a una camioneta en la que se desplazaban Juan Marcos Fernández, hijo del intendente de San Martín de los Andes, residente en Mallín Ahogado, propietario y conductor del vehículo, su “vecino” Jorge Antonio Salazar Oporto (inicialmente identificado por Fernández como “Juan Carlos”) y Alexis Cortés Torres (identificado primero como “Roberto”).

Supuestamente, según las declaraciones en sede judicial de Fernández, quien luego sería procesado por falso testimonio, Salazar Oporto lo contrató para realizar un flete con su camioneta entre El Bolsón y Aluminé. Cortés Torres se sumó al periplo en Bariloche. Ese viaje también será materia de la investigación, ya que la querella que ejerce la viuda Graciela Soto, con el patrocinio del abogado Gustavo Lucero, ya solicitó al juez Joaquín Cosentino la reconstrucción, para determinar las circunstancias, condiciones y eventuales contacto personales y/o telefónicos que el contingente haya tenido hasta el momento del enfrentamiento en Pilo Lil.

Conforme el avance de la investigación, se relaciona ambos evadidos con grupos u organizaciones trasandinas que operan en la clandestinidad en aquel país. Se dice que Salazar Oporto –autor de los disparos que dieron muerte a Aigo cuando realizaba el registro de rutina de la camioneta en esa zona de habitual paso de cazadores furtivos– es miembro del Ejército Guerrillero de los Pobres, un desprendimiento del Movimiento de Izquierda Revolucionaria de Chile.


Comentarios


Misa frente a tribunales a un mes del crimen de José Aigo